25 años no es nada como dice la canción que bien podría resumir la vida de Enrique Ponce como matador de toros. Compromiso con su profesión y su trayectoria afronta 2014 con la vitalidad e ilusión del primer día. Estará en grandes plazas como Madrid, Sevilla, también en su Valencia y por supuesto Bilbao con la que mantiene un vínculo especial. No es de anunciar gestas ni gesto pero a buen seguro algo pasará. Pedro Javier Cáceres intentó sonsacarle.