Fernando Ónega analiza el discurso navideño del Rey Don Juan Carlos en el que apeló al espíritu de 1978 y pidió respeto a la Constitución y a las leyes. Asegura que "este ha sido el mensaje de la regeneración, es decir, la propuesta que necesitamos" y que el monarca "ha asumido la existencia de desaliento popular provocado por la crisis, la falta de ejemplaridad en la vida pública y un fondo de deterioro de la unidad nacional". Ónega considera que Don Juan Carlos "vuelve a ser el motor de las reformas y a combatir el inmovilismo".