El trasplante, que se realizó en mayo, involucró a un equipo de más de 140 cirujanos, enfermeros y otros sanitarios, y duró aproximadamente 21 horas. Aunque de momento no se sabe si recuperará también la vista en el ojo trasplantado, el nuevo órgano "ha mostrado signos de salud extraordinarios, incluido el flujo directo de sangre a la retina", según el experto.