El nuevo jefe de la multinacional estadounidense ha recordado que tienen prevista una recuperación progresiva de la actividad «hasta finales de 2025», pero ha reconocido que en el horizonte hay «desafíos importantes». Se ha referido a la caída de la demanda, al precio del aluminio y ha puesto el foco en «los costes de la energía». Oplinger ha hablado directamente de la tardanza en «la concesión de los permisos para la construcción de alguna de las fuentes de energía», en clara alusión a los parques eólicos que deberían dar suministro a la planta de San Cibrao.