Termina la Alborada e inmediatamente después compartimos una buena tajada de sandía o meló d'aigua, como le llaman los ilicitanos. Pese a que el origen de esta tradición no tiene una fecha concreta lo cierto es que ya en un documento del siglo XIX consta que formaba parte de la costumbre en la Nit de l'Albá. Joan Castaño, historiador y archivero de Santa María nos descubre la historia detrás de esa parte de la celebración.