El abogado de María, Juan de Dios Ramírez considera que el sistema de control no garantiza la integridad ni la seguridad de la víctima si desde la jurisdicción penal se dictan absolutorias en las que, a pesar de contar con todos los informes y grabaciones por el centro de control de gestión de estos dispositivos, en los que se demuestra el incumplimiento de la medida, se está enviando un mensaje de absoluta inseguridad a las víctimas del maltrato.