En el Territorio Negro hablamos con este coronel, que dirigió durante 25 años la lucha contra ETA en Francia. Comenta que actualmente la banda terrorista “es un cadáver” y que está intentando conseguir algo a cambio de lo poco que tienen que son algunas armas. Explica la dureza de los comienzos en esta labor afirmando que “los entierros se hacían a escondidas”. Repasa la caída de la cúpula de ETA en Bidart en el año 92 y la situación que hubo a raíz de la llegada de la democracia.