Tras el informe Draghi, la vuelta de Trump a la Casa Blanca y el resultado de las elecciones de Alemania las cosas empiezan a cambiar en Bruselas y en la buena dirección.
La pasada semana se aprobó simplificar la burocracia a la hora de reportar información sobre la sostenibilidad que tienen que reportar las empresas. Asimismo, la Comisión Europea pide a los gobiernos que reduzcan o eliminen los impuestos al consumo y la energía para mejorar la competitividad de la industria europea, presionada por la competencia china y los aranceles de Trump.
Este plan será la hoja de ruta que marque la estrategia integral de la UE para combinar la competitividad industrial y la descarbonización de la economía y garantizar que las inversiones en tecnologías limpias sean rentables.
Europa sigue teniendo mucho talento y buenas empresas, ahorro y crédito abundante y tipos de interés del BCE muy bajos para invertir y crear empleo, pero necesita una regulación favorable y seguridad jurídica. La semana pasada Bruselas cambió el rumbo en la buena dirección, ahora toca ejecutar los cambios rápido y con eficacia
