Hoy en día, no destinar parte de los recursos a cuidar del medio ambiente no es una opción que puedan permitirse las empresas. La sostenibilidad no es algo nuevo para Danone, que lleva más de 100 años trabajando en este objetivo, en parte gracias a la transformación del negocio para adaptarse a las tendencias actuales. De hecho, la misión de la compañía es aportar salud a través de la alimentación de forma respetuosa para el planeta.
Un claro objetivo
Danone trabaja con tres pilares muy claros: la salud de las personas, el bienestar de las comunidades en las que está presente y el impacto que genera en el planeta.
Según explica Alejandro Frías, responsable de sostenibilidad de Danone Iberia, estos tres pilares se mantienen gracias a proyectos como ‘Fluye’ o ‘Alimentando el cambio’ que conciencian a los más pequeños sobre la importancia de tener hábitos de consumo saludables y sostenible.
Todo ello hace posible, entre otras cosas, que la compañía haya conseguido reducir en un 20% desde 2017 sus emisiones de CO2 en granja y que cumpla los ODS de la agenda 2030 como el de salud, el de industria e innovación, el de consumo y producción responsable y el de acción por el clima.
Conseguir todos estos objetivos no es fácil para ninguna empresa. La innovación y el saber adaptarse a las necesidades del mercado y del planeta son clave para alcanzarlos, pero también es fundamental una buena formación.
La sostenibilidad es algo muy transversal y no hay una formación específica para ser líder en este campo. Sin embargo, lo que sí que es importante, al entender de Frías, son las ‘soft skills’ y toda una serie de habilidades que la empresa debe proporcionar a sus trabajadores a través de la formación.
El impacto de las empresas
Decir que una empresa no genera impacto en el planeta sería mentir. En este sentido, para Frías la transparencia es fundamental a la hora de actuar, ya que no se puede ocultar que las industrias de gran consumo en España representan el 12% de las emisiones totales de efecto invernadero.
Ante esta realidad, las empresas tienen la responsabilidad de actuar a través de proyectos que mitiguen este impacto. Esto es precisamente lo que hace Danone poniendo especial atención en las granjas, donde tienen un plan de descarbonización del 37% para el 2030 y de 0 emisiones en 2050.
Todo ello sin perder de vista otro de sus objetivos: la salud. En este sentido trabajan para reducir los azúcares y los aditivos y lograr que sus productos sean más saludables.
Cambio de mentalidad
Las empresas deben de empezar a cambiar su mentalidad y dejar de ver la sostenibilidad solo como una responsabilidad para verla como una oportunidad empresarial. Así de claro lo deja Frías, que asegura que de esta manera las empresas pueden reducir costes, prevenir riesgos y atraer talento a largo plazo.
Todo ello sin olvidar que los tiempos cambian y que es el momento de la Inteligencia Artificial, una herramienta que va a modificar la forma de ver la economía y la gestión de las empresas. En este sentido, Frías está convencido de que vamos a vivir un momento en el que pasaremos de gestionar problemas a coordinar agentes de IA que los enfrenten.

