El devastador incendio que azotó los montes de Ávila dejó una estela de miedo y pérdidas. Días de lucha incesante en los que la comunidad se volcó en ayudar a los afectados. En ese contexto de incertidumbre, una vecina de la zona, Laura Marzal, decidió colaborar en el rescate de animales en peligro, a pesar de no ser ganadera.
Su historia se entrelaza con la de un carnero que, milagrosamente, sobrevivió a la furia del fuego. Lo encontraron solo, sin crotal ni marca de identificación, y decidieron llamarlo "Fueguito". A pesar de no tener conocimientos de veterinaria, Laura improvisó los cuidados que el animal necesitaba, apoyada por la solidaridad de los vecinos del pueblo. Con cada día que pasaba, Fueguito se aferraba a la vida, convirtiéndose en un símbolo de esperanza y resiliencia.
