Hace un año que una dana arrasó la provincia de Valencia dejando una situación crítica en muchos municipios de la región. Uno de ellos fue Masanasa, localidad natal de Vicente Moreno, entonces entrenador de Osasuna, que no dudó en ponerse el mono de trabajo e irse a ayudar a sus vecinos durante los días posteriores a la tragedia.
"Te vienen muchos recuerdos de aquel día y de los días posteriores al suceso, fue muy duro (...) No fui consciente de la magnitud hasta que me acercaba a Masanasa", explica Moreno en Radioestadio Noche.
La noche de la tragedia, Moreno se encontraba en Pamplona y pudo hablar con sus hijos hasta que se cortaron las comunicaciones. "No volví a tener comunicación con mis hijos hasta el mediodía del día siguiente, fue una noche muy larga (…) Tenía la tranquilidad de que mis hijos podían subirse a la primera planta, pero empezaba a tener dudas", explica sobre cómo vivió esa noche.
Pero la tragedia no acabó ahí y los trabajos de los días posteriores, con él ya en Masanasa, no fueron nada fáciles. "Fue una sensación muy extraña. Por un lado tuvimos la solidaridad de las personas de a pie que se volcaron en ayudar, y a la vez de abandono porque la maquinaria que había eran tractores y camiones de agricultores que pusieron sus herramientas de trabajo al servicio de su pueblo (…) Teníamos la sensación de que no avanzábamos", recuerda Moreno de los primeros días tras la tragedia.
Hoy, un año más tarde, aún queda mucho trabajo por hacer en algunos de los municipios más afectados, como Masanasa. "Sigues viendo muchas casas donde le pusieron una chapa a la puerta y así se han quedado, ves negocios que ya no han abierto... Quedan cicatrices", cuenta un Vicente Moreno que cree que para que su localidad recupere la "normalidad absoluta igual tienen que pasar cuatro o cinco años".
