María Pérez, marchadora, doble campeona olímpica y doble medallista de oro en los últimos Campeonatos del Mundo de atletismo, ha sido homenajeada en su ciudad natal, Granada, en un acto de reconocimiento con el que el complejo deportivo de la barriada Bola de Oro pasa a llamarse 'Bola de Oro María Pérez'.
"Es algo muy bonito, al complejo va mucha gente, no solo niños también los mayores y el deporte es muy necesario a nivel físico y mental. Es una manera en la que nos granadinos me demuestran su cariño. No me acostumbro a esto pero estoy encantada de recibir el cariño de la sociedad española allá por donde voy", cuenta.
Un merecido reconocimiento para una de las mejores deportistas españolas de la historia que se ganó este título tras emular a leyendas del atletismo como el jamaicano Usain Bolt, el estadounidense Carl Lewis o el británico Mo Farah con el doblete de medallas en dos ediciones consecutivas de la cita mundialista: "Al final es un palmarés que cualquiera puede conseguir... Hay que ponerle valores, constancia, trabajo y sacrificio".
María siempre se ha mostrado natural, sincera y como una persona normal. Ahora habla de su futuro por el que pasa los próximos Juegos Olímpicos de Los Ángeles, pero también priorizar su familia y cumplir el sueño de su vida: "Yo tengo claro que quiero ser mamá y el nivel de vida que tengo ahora no lo puedo mantener".
"Mi objetivo es llegar a los Ángeles y después ser madre. Creo que con 32 años ya le he dado todo al atletismo, también me merezco cumplir ese sueño. No hay que tener miedo a ser madre soltera, me gustan los niños y es mi pasión y creo que es la medalla más bonita que me queda por conseguir", concluye.
