El pasado jueves, en torno a la 18:00 horas, la fumata blanca indicaba la elección del nuevo Papa para la Iglesia católica. León XIV se convertía en el primer norteamericano de la historia, continuista de la línea de Francisco con una trayectoria pastoral de más de 20 años en Perú, lo que le hizo terminar su primera aparición con unas palabras en español. Destaca su segundo apellido, Martínez, que muestra sus claras raíces españolas provenientes de su madre.
Este acontecimiento protagonizó todos los espacios informativos, incluso Radioestadio Noche y es que el deporte y la religión pueden estar más unidos de lo que creemos. Un claro ejemplo es 'el Padre Pintus', un sacerdote de la parroquía de Bonanova, en Barcelona y que ha llegado a disputar unos Juegos Olímpicos. Este martes se ha pasado por los micrófonos de Radioestadio Noche para contarnos su historia: "La fe y la afición al hockey llegaron a la vez, la vocación llegó algo más tarde".
Participó en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 compitiendo en hockey hierba, pero no es el único deporte que le aficiona, es un gran seguidor del RCD Espanyol "Me costaría mucho ver al Espanyol haciéndole pasillo al Barça pero si hay que hacerlo se hace" Lo primero que llegó a mi vida fue el deporte, la vocación vino mucho más tarde aunque la fe siempre estaba conmigo".
"Mi sueño era ser reportero de guerra pero todo cambió en un viaje a un pueblo de Bosnia, cuando veo una cosa la veo muy clara y sigo mi corazón. En 2008 estaba preparando los Juegos Olímpicos, tenía tanto miedo a la reacción de mis amigos porque justo antes fue cuando decidí ser cura. Mandé un email a todos porque tenía miedo al rechazo pero me equivoqué porque ellos me dieron una lección y me mostraron la amistad verdadera", explica.
