Javier Lozano, leyenda del fútbol sala, llevó a esta disciplina deportiva a lo más alto en España. Cuenta con dos Mundiales a sus espaldas con la Selección Española de Fútbol Sala, tres Eurocopas y otros muchos reconocimientos.
Como presidente de la Liga Nacional de Fútbol Sala, la ha llevado a sus mayores hitos y en 2018 consiguió reunir a más de 12.000 personas en la Copa de España de Fútbol Sala.
El 3 de diciembre del año 2000 fue el día en el que España ganó el Mundial. "Personalmente, fue la culminación a una vida entera dedicada a perseguir un sueño", explica Lozano. "Fue el día más feliz de mi vida".
Recuerda que ese día, cuando acabó todo y "todo el mundo estaba saltando" se quedó mirando "todos los pequeños detalles; ese día no podía olvidarse nunca". "Todos tenemos un día especial y el mío es ese".
Fue la culminación a una vida entera dedicada a perseguir un sueño
Preguntado por los sentimientos que le provoca recordar ese día y si cabe algo de nostalgia o añoranza por lo vivido, Lozano asegura que "la vida es un camino y lo más importante es que sepas cuál es la dirección". Asegura que no quiere "volver al 2000", sino seguir alegrándose de lo que un día consiguió.
En momentos difíciles sacas fuerzas de los hitos, de los logros
Respecto a la "persecución asquerosa" que vivió por parte del expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Luis Rubiales, Lozano asegura que "sacas fuerzas de los hitos, de los logros (...) No es vanidad, es autoestima. No me puedo dejar tumbar por un impresentable". Asegura que ha podido "aguantar seis años de persecución gracias a todo el camino recorrido anteriormente".

