FÚTBOL

Un caldeado retorno de Joan García a Cornellá: "Lo del beso, el escudo, aquel dándose golpes en el pecho. Esto lo podía haber evitado"

La presidenta de la Federació Catalana de Penyes del Real Club Deportivo Espanyol, Silvia Rodríguez, lanzó en los micrófonos de Radioestadio Noche con Raúl Granado un doble mensaje a la afición perica en la víspera del derbi ante el Barça: convertir Cornellà en una caldera blanquiazul, pero sin cruzar ninguna línea que pueda costar un cierre de campo.

ondacero.es

Madrid |

En la víspera del derbi barcelonés que abre el 2026 en LaLiga, con el RCDE Stadium a punto de convertirse en un hervidero y el Espanyol en racha de cinco victorias consecutivas, la presidenta de la Federació Catalana de Penyes del Real Club Deportivo Espanyol, Silvia Rodríguez de la Gándara, irrumpió en los micrófonos de Radioestadio Noche para lanzar un llamamiento a la pasión contenida.

Elegida hace poco más de un mes al frente de la entidad, Rodríguez —que ha estado "ajetreada" con llamadas a peñistas y socios— dejó claro desde el saludo que el año nuevo debe "seguir como ha acabado el 2025: con rock and roll del bueno". La entrevista, conducida por Raúl Granado, se produjo en un momento clave: el club está apercibido de sanción y el regreso de Joan García al feudo perico aviva viejas heridas, pero ella prioriza el fútbol sobre todo.

Un momento extraordinario para los pericos que no debe ser opacado

En una temporada en la que el Espanyol encadena cinco victorias consecutivas y sueña con algo más que la permanencia, Rodríguez reivindica el momento dulce del equipo y apela a la responsabilidad de una hinchada que, recuerda, ha estado "a las duras" y ahora quiere disfrutar sin sanciones ni incidentes.

Antes de nada, la dirigente perica pide que el 2026 "siga como ha acabado el 2025" y describe el arranque de año como "rock and roll del bueno", convencida de que el derbi tendrá "un buen ambiente" porque "siempre lo hay" y este, por la trayectoria del equipo, es "aún más especial". La entrevista, conducida por Raúl Granado en Onda Cero, se centra en el papel de las peñas, el regreso de Joan García, el difícil horario del partido y el impacto de Manolo González en la grada y en el vestuario.

Llamamiento a la calma en un Cornellà convertido en fortín

Rodríguez explica que la Federación emitió un comunicado específico por el derbi tras recibir consultas de varias peñas sobre si habría algún llamamiento previo al partido. Detalla que el texto se preparó antes de Navidad y se publicó al arrancar la semana del encuentro, con un objetivo claro: "no podemos por un partido, por mucho que tengas dentro, sacar algo que pueda perjudicar al equipo, al club".

Recuerda que el Espanyol está apercibido y que un cierre de campo dejaría como primeros perjudicados a los propios aficionados, que perderían la oportunidad de seguir empujando al equipo en casa.

La presidenta subraya que el mensaje de la Federación va en la misma línea que el club y el vestuario, que también piden calma y responsabilidad. En su opinión, la mejor manera de presionar al rival no pasa por incidentes, sino por un estadio que sea "una caldera a favor de su equipo" y por mantener la comunión actual entre grada y plantilla. "Hay una comunión con el equipo, afición, que hacía tiempo que no se veía", apunta, y avisa de que sería "una pena" ensuciar este momento con un comportamiento que trajera sanciones.

Joan García, heridas abiertas y cabeza fría

Uno de los puntos más delicados de la conversación es el regreso de Joan García, antiguo portero perico, al RCDE Stadium. Silvia Rodríguez admite que entre peñas y socios hay "quien dice que se debería pasar ya" página, pero también quien "no olvida" la forma en que se produjo su salida.

Reconoce que "evidentemente es un jugador que puede decidir su futuro, irse donde quiera", pero recalca que "las formas no fueron las correctas" y que por eso "hay gente que sigue muy dolida" y que seguramente manifestará su enfado.

A nivel personal, la presidenta confiesa que la marchó le dolió especialmente por el gesto final: "Lo del beso al escudo, aquel sentimiento, aquel dándose golpes en el pecho, esto lo podía haber evitado, no era necesario sabiendo ya lo que iba a hacer".

Aun así, defiende pasar página amparándose en el presente: "casi preferiría olvidarle" y centrarse en el portero actual, "un porterazo" que está dando una seguridad "muy, muy importante" bajo palos. Su mensaje final es claro: la afición puede expresar su disconformidad, pero "sobre todo con la cabeza fría" y sin "lanzarnos piedras en nuestro propio tejado".

Ser del Espanyol en Barcelona y un derbi para creer

Preguntada por cómo se vive una semana de derbi siendo del Espanyol en Barcelona, Rodríguez admite que "es complicado" por el peso del eterno rival, pero reivindica un sentimiento que define como único. Asegura que la afición perica "lleva este sentimiento muy dentro" y presume de que, incluso en Segunda, "es cuando más les ha apoyado la gente, cuando más lo necesitaban".

Para ella, la hinchada blanquiazul tiene "un sentimiento de pertenencia y de amar a este club que pocas aficiones lo tienen", y eso se nota "a las duras", cuando el equipo no acompaña.

En este contexto, la presidenta sostiene que si hay un año para ganar el derbi es este. Recuerda que en otras temporadas "ir a Cornellà a ver el Espanyol era un acto de fe" del que se salía pensando "madre mía, lo que se está haciendo aquí ahora". Hoy, en cambio, dice que la afición está "disfrutando con el equipo, jugando, plantándole cara a cualquiera" y resume el momento con una imagen poderosa: "todo esto ha hecho que el Espanyol, en pleno invierno, esté floreciendo". Con esa confianza, admite entre risas que ha pedido a los Reyes Magos que le anticipen "tres puntos".

Un horario incómodo y un llamamiento a la paciencia

Rodríguez también carga contra el horario del derbi, fijado para un sábado a las 21:00 horas junto a un centro comercial "que estará a reventar" en la víspera de Reyes. Considera que es "un horario que no gusta a nadie dentro del españolismo" y que generará "muchísimas complicaciones de accesos" a Cornellà, hasta el punto de bromear con que no sabe si "ir a pasar la noche allí". Insiste en que ya a media mañana había colas de tráfico y avisa de que además hay calles cortadas por la cabalgata, lo que sumará dificultades.

Desde la Federación, explica, se ha pedido a los peñistas que lleguen con mucha antelación al estadio y que usen los autocares de las peñas. Reconoce que "cuesta mucho salir de Cornellà" habitualmente y que están trabajando para mejorar las salidas de los autobuses, pero avisa de que este partido será "más complicado" todavía. Por eso reclama "mucha paciencia" a los aficionados y lamenta que "basta que el Espanyol lo pida para que digan que no" a cambios de horario que habrían sido, a su juicio, más razonables.

Manolo González, una personalidad que ha calado en la grada

La presidenta de la Federación de Peñas no escatima elogios para Manolo González, técnico del Espanyol. Señala que tiene "una alegría, una seguridad, una manera de estar en la vida que convence a cualquiera" y reconoce que no sabe qué les dice en el vestuario, pero lo que se ve desde fuera es "un conjunto, una piña de todos". Relata que en el último entrenamiento a puerta abierta percibió "muy buen ambiente entre ellos", algo que, sumado a la personalidad del entrenador, "va ayudando" al rendimiento del equipo.

Rodríguez subraya que el vestuario "lo quiere", la afición también, y lo define como "una persona sencilla que ha empezado desde abajo" y que por eso "ha calado muy, muy hondo" entre el aficionado. Para ella, el éxito actual del Espanyol no se entiende sin esa conexión emocional y sin la sensación de que el equipo y la grada reman en la misma dirección, algo que la propia Federación quiere proteger con sus llamamientos a la responsabilidad.