Cuando Isabel de Benito habla de cirugía, no lo hace desde la frivolidad ni tampoco desde el espectáculo. Lo hace desde la experiencia de quien ha reconstruido rostros en zonas de conflicto, ha formado a generaciones de especialistas y ha defendido la medicina estética desde la ética y la seguridad del paciente.
Fue la primera médico militar especialista en Cirugía plástica, Reparadora y Estética. Ejerció su profesión en el Hospital Central de la Defensa y en diferentes países en guerra, cuando las mujeres tan solo ocupaban un número insignificante. También fue la primera mujer en ocupar la presidencia de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética en sus más de 65 años de historia y después del mandato de 30 hombres.
Su trayectoria se extiende por congresos, quirófanos y despachos donde se decide el futuro de la profesión.
Sin duda, es la voz de la experiencia y también la experta con mayor número de intervenciones de aumento, reducción y elevación de pecho en España. Sin olvidar, que también fue una precursora en su campo al crear una Unidad de Control de Implantes.
Ella es una PIONERA con mayúsculas, aunque según le gusta decir, “lo mejor es dejar de serlo porque eso significa que otras mujeres han alcanzado tu lugar”.
Sobre su experiencia en el Hospital Central de la Defensa, Isabel comentó: "Cuando trabajas en el ámbito militar pues aprendes disciplina, aprendes a hacer las cosas con orgullo, aprendes a ver la vida de otra manera. Son cosas que después he trasladado a mi actividad, fuera de fuera del ámbito militar."
Además, se mostró sorprendida por que haya gente que se vaya a otros países a someterse a cirugías: "A mí me sorprende que haya gente que vaya a operarse...Una intervención, al fin y al cabo, no es ir a la peluquería, es ir a un país extraño donde ni siquiera conoces al médico o mucho menos hablas su idioma. Pues es que debe dar muchísima inseguridad y mucho y mucho miedo, y vértigo. Y si no es por un tema puramente económico, a mí me cuesta. Me cuesta pensar que alguien hace eso."
Y en cuanto a comparar experiencias con las personas que suben contenido a RRSS, Isabel lo tiene claro: "El problema no es en sí las redes sociales, sino que hay personas que cuentan sus experiencias personales y eso no es extrapolable muchas veces y no es trasladable. Y hay personas con muchos seguidores que hablan de partes de la medicina para las que no están formadas y no conocen. Entonces esto sí que puede dar lugar a una serie de de mensajes erróneos."
