23/09/2025
La hora brava 23/9/2025

La hora más loca del 'Por fin' llega de la mano de Juan Luis Arsuaga
Los científicos han descifrado la plaga de 1.500 años de antigüedad que transformó un imperio.
Por primera vez, investigadores han recuperado evidencia genética de Yersinia pestis, la bacteria de la peste, de una fosa común en Jerash, Jordania.
Los hallazgos, publicados en la revista Genes bajo el estudio Genetic Evidence of Yersinia pestis from the First Pandemic , confirman que la plaga de Justiniano (541-750 d. C.), la primera pandemia registrada en el mundo, fue causada por el mismo microbio detrás de la Peste Negra que arrasó Europa y Asia desde aproximadamente 1346 a 1353, matando a un estimado de 25 a 50 millones de personas solo en Europa.
Los arqueólogos desenterraron una fosa común bajo el antiguo hipódromo de Jerash, una ciudad cercana a Amán, Jordania. En su interior se encontraban los restos de casi 230 personas, entre hombres, mujeres y niños, enterrados apresuradamente entre los años 550 y 660 d. C.
Mediante secuenciación avanzada de ADN y proteómica, los investigadores encontraron rastros genéticos de Yersinia pestis en los dientes de múltiples víctimas. Todas las víctimas portaban cepas casi idénticas, lo que sugiere un brote repentino y devastador de un solo linaje.
Hasta ahora, el ADN de la peste de la Primera Pandemia solo se había detectado en zonas remotas de Europa, como Alemania, Francia, España e Inglaterra, a miles de kilómetros de Jordania. Esto dejó un gran vacío en la historia.



