Seguro que alguna vez han oído que si nos tocamos la nariz mientras hablamos con otra persona, es que estamos mintiendo. Que jugar con el pelo indica nerviosismo o que cruzarnos de brazos es estar a la defensiva.
Son gestos automáticos, expresiones…que hacen que comuniquemos constantemente, aunque, en ocasiones, queramos ocultarlo.
Hablamos de comportamientos no verbales que suelen pasar desapercibidos, pero que suponen el 60% de toda la comunicación interpersonal.
Observar esa comunicación no consciente puede llegar a salvar vidas y cambiarlo todo, por ejemplo, en una negociación.
La persona que está con nosotros sabe bien de lo que hablo. Él descubrió la importancia de este lenguaje desde muy joven, con catorce años, mientras trabajaba en un establecimiento de su pueblo, en Torrelaguna (Madrid). Allí entendió cómo se podía prever el comportamiento de los clientes prestando atención a los detalles.
Un interés que fue creciendo con el paso del tiempo y que le llevó a prepararse para entrar en la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, la UCO. Integró el grupo de homicidios y secuestros, y se ha formado en negociación de incidentes críticos y análisis del comportamiento por el FBI. Ahora reconoce que su principal pasión es la divulgación. Por eso, hoy se publica su libro “Ciencias del comportamiento”.
