‘Pubertat’ es la nueva serie de Leticia Dolera.
Seis episodios en los que la aparentemente tranquila vida de una comunidad, construida en torno a una colla castellera, se derrumba cuando tres chavales son acusados de una agresión sexual a una compañera y amiga. Una agresión que también enfrenta a los padres a su propia relación con la sexualidad y que les descubre que, como en un castell, los traumas y los tabúes también pasan de generación en generación.
Sobre las similitudes con la serie británica, la actriz, guionista y directora comentó: "Pubertat es una serie más tierna. La mirada que posa sobre los personajes, sobre todo sobre los adolescentes, es más tierna y más esperanzadora. Creo que Adolescencia te deja hundido. A mí me dejó. Y con "Pubertat"... De lo que queremos hablar es de las posibilidades de reparación también que existe entre entre los menores y entre un caso de agresión sexual que al final no solo afecta a la víctima, que por supuesto es la principal afectada, sino que cuando hay una denuncia se ve afectado todo el entorno"
También hubo momentos para comentar cómo afrontamos la sexualidad, y cómo transmitimos eso a nuestros hijos: "La sexualidad sigue estando en el terreno del tabú. A veces lo llevamos al otro extremo que es empodérate a través de tu sexualidad y tienes un capital sexual. Y hay muchas niñas también que reciben a través de redes sociales mensajes del tipo que pueden ganar dinero vendiendo videos sexys. Y eso es una puerta de entrada muy peligrosa también a la violencia sexual y a la prostitución, hay que poner la atención en eso también"
Sobre cómo se preparó para tratar un tema tan complejo, confesó que la clave está en la documentación: "Lo que hice al principio fue documentarme muchísimo. No quería tirar de imaginación y de intuición porque me parecía precisamente en tema muy sensible. Y estuve hablando con abogadas, con fiscales de menores, con psicólogas que trabajan con menores, tanto con agresores como con víctimas, con muchas familias. Y eso me enriqueció mucho y me ayudó a entender, a comprender porque."
Además, sobre la dualidad humana del bien y el mal, quiso reivindicar contar historias que hablen del bien: "¿Por qué contar historias solo donde somos capaces de lo peor? Yo creo que la cultura es un espejo que refleja la realidad, pero también la proyecta y nos da posibles marcos y posibles formas de enfrentarnos al mundo y a la vida. Y entonces yo quería mostrar estas herramientas que también existen en el sistema judicial, que tienen que ver con la reparación, no solamente con el castigo, que entiendo que también es necesario"
