Ana Ibáñez, neurocientífica, directora del centro de entrenamiento cerebral Mindstudio y autora del libro 'Soprende a tu mente', analiza lo importante que es descansar para nuestro cerebro pero también las dificultades que afronta esa pausa:
"Descansar empieza siendo una crisis para nuestro cerebro. Tarda días en acostumbrarse al cambio de irse de vacaciones. Notas que se te quita la ansiedad o la seriedad de antes, pero se incrementan otros problemas".
El verano suele ser un momento de tranquilidad en el que la ansiedad y los problemas desaparecen, pero no es real: "Tenemos una imagen idealizada de que se me acaban todos los problemas en verano pero según arranca te das cuenta de que eso no es verdad. Te empiezas a dar cuenta de que se te ha acabado la ansiedad diaria y no te acostumbras. Si eso no te ocurre nacen otros problemas asociados".
Para experimentar la mejor versión de uno mismo hay que buscar el momento más potente del día "es cuando tienes la energía. Cuando la tienes es más fácil que tengas buenos pensamientos. Si eso no ocurre, te hace sentirte que estás secuestrado entre las malas sensaciones".
Tendemos a fijarnos más en lo negativo. Nuestro cerebro está en alerta y busca la supervivencia. Cuando algo lo amenaza, nos pone muy en alerta. Le vas a hacer más caso a algo que te asusta
