Hoy descubrimos una historia que tiene sonido propio, la de un horno de leña que lleva funcionando desde 1851 sin perder de vista sus productos artesanos, locales y de calidad. La Casa Gispert lleva abierta en 174 años y es un templo del tostado artesanal donde manda un horno de leña de estilo romano, único en Europa y todavía en activo. "Tenemos dos maestros tostadores que saben tostar, que son como cocineros. El horno no es una máquina a la que le pones el reloj y una temperatura y el producto sale como tú quieres. Ellos saben, tienen que ir tostándolo poco a poco", ha explicado Gemma Marín, directora general de Casa Gispert.
Cruzar el umbral de su puerta es dejarse llevar por un hilo invisible de aromas: avellanas recién tostadas, humo limpio, cacao y especias. Cuando entras ves alacenas llenas de tarros de frutos secos, y si continúas avanzando, en el fondo está el tesoro de la corona, el horno de leña. Cada vez que se enciende se tuestan unos cincuenta kilos, "es una cantidad muy pequeña y es de forma artesanal. Estamos entre una o dos horas, en función del producto", ha indicado Marín. Sobre el tostado ha señalado que es "suave porque nos gusta que se note el fruto seco, no perdamos el sabor. Y entonces tiene un toque ligeramente ahumado que realza, pues su sabor natural y su textura crujiente".
Cuando entras por la puerta estás oliendo el tostado de los frutos secos, es realmente especial
Para el horno solo usan leña de encina, y tuestan almendras, avellanas, pistachos, cacahuetes, nueces de macadamia, anacardos: "Nosotros siempre trabajamos con variedades autóctonas y con producto de proximidad. Nosotros las almendras las diferenciamos y le damos diferente punto de cocción. Nuestra avellana es de Reus y solo se puede encontrar en esa zona".
La tienda es también un museo vivo: básculas de hierro, botes de cristal, ventanales altos y una memoria dulce que abraza turrones, chocolates, aceites, mermeladas, vermut o ratafía. "Nuestros muebles son los mismo que había en 1851. Entrar en la tienda es una experiencia sensorial", ha descrito Marín.
