ENTREVISTA EN ‘POR FIN NO ES LUNES’

La labor de José Antonio Gismera, relojero de Patrimonio Nacional: “Tardo tres días en cambiar los relojes del Palacio Real”

El relojero de Patrimonio Nacional tiene una responsabilidad importantísima: cambiar los 230 relojes de Patrimonio que hay en el Palacio Real.

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ondacero.es

Madrid | 31.03.2024 16:38

La labor de José Antonio Gismera, relojero de Patrimonio Nacional: “Tardo tres días en cambiar los relojes del Palacio Real”

Entre tanta ficción e hipótesis sobre qué pasaría si el día tuviera una hora de más, justo este día que lo empezamos con una hora de menos, hay una persona que tiene una responsabilidad en este aspecto. No ha dormido, pero porque tiene una profesión que es lo que conlleva.

Ahora mismo tiene que cambiar 230 relojes, es lo que tiene que hacer José Antonio Gismera, porque lo suyo es precisión quirúrgica, una metodología muy puntual. Tiene a cargo los relojes de Patrimonio Nacional del Palacio Real y su tarea es cambiar los relojes para que estén a punto.

Se trata de 230 relojes que cambia durante varias etapas y tarda en total tres días en dejarlos a punto, ya que tiene que pasar por despachos, galerías, etc.

¿Por qué tarda más en atrasar los relojes que en adelantarlos?

En ‘Por fin no es lunes’, explica en qué consiste su trabajo y da una curiosidad: “Se tarda más en atrasar la hora que en adelantarla”, es decir, tarda más tiempo en cambiar los relojes en el horario de verano a invierno que en el de invierno a verano.

¿Por qué? “Porque al atrasar se tiene que dar toda la vuelta al reloj, no puedes echar hacia atrás porque puede que se parta alguna de las piezas del mecanismo”

"Al trabajar tanto con relojes, estoy más pendiente de la hora"

Reconoce que en sus ratos libres maneja el tiempo como cualquier, “como viene”, pero sí reconoce que al trabajar con relojes está más pendiente de la hora o de si un reloj suena bien, “no es una especie de obsesión, sino más bien un ritual”, bromea.

Recuerda con mucho afecto y cariño a los dos ‘maestros del tiempo’ que tuvo al llegar al Palacio Real con poco más de 20 años: Abelardo Calvo y Manuel Santolalla: “Entré joven y tuve la suerte de encontrarme con ellos, había un ambientazo que daba gusto. Vienes aquí con 20 años y el Palacio impresiona. Das con gente de este tipo que facilita todo, te ayuda, te enseña. Tuve mucha suerte”.