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Iberia,la capital de la España republicana que se proyectó en Aragón

Los múltiples cambios de capitalidad de España

España, a lo largo de su historia, ha tenido diferentes capitales, pero hay una propuesta en nuestra historia que no llegó a buen puerto y resulta muy interesante, casi mágica y sorprendente. La política siempre ha estado muy presente en este tipo de decisiones.

Apenas a diez kilómetros de Zaragoza se encuentra Utebo. En un determinado momento alguien pensó que sería buena idea que Utebo fuese la capital de España.

Nicolau Rubió, un arquitecto menorquín, presentó un proyecto para que esta localidad aragonesa se convirtiese en la Washington o la Brasilia de la Incipiente Segunda República española.

Esa capital se llamaría Iberia, pero este sueño de grandeza quedó atrapado en los márgenes del papel y de la historia.

Los uteberos, que conocen esta historia, la recuerdan como si de una leyenda se tratara. Pero fue tan solo la idea de un visionario.

Jaime Latas es uno de los vecinos de Utebo que sí conoce la historia de Iberia. Además es historiador y presidente del grupo de Historia de Utebo. Nos cuenta que, en realidad, quedó todo en una nebulosa de la historia: ”de ese intento curioso de metropolitanismo en el pueblo no quedó más que un leve recuerdo que nos transmitían nuestros mayores”.

Hablamos con José Enrique Ruiz-Domenec, que es uno de los historiadores españoles más prestigiosos, especialista en Edad Media. Para él, la coyuntura política planteaba la posibilidad, que es constante de mediados del S. XIX, de crear una España federal frente a la España centralista, con lo cual, “buscar una capital federal siempre ha sido una pasión”, afirma.

Pretender convertir una ciudad en políticamente neutra no es un fenómeno solo español, es un fenómeno casi general en algunos momentos en coyunturas políticas: “España desde que está constituida como tal, después de la unión dinástica de los Reyes Católicos, ha tenido varias capitales y varios intentos de crear otras capitales, por ejemplo, cuando Carlos V pensó en un momento determinado de debilidad que la capital de sus reinos españoles fuese Granada. Al poco descubrió que estaba demasiado periférica para sus intereses políticos y la descartó y eligió Toledo. Durante un tiempo, Toledo fue capital de España y luego lo fue Valladolid”, nos cuenta el historiador.

En la época de Felipe III, Valladolid fue capital de España, y la decisión de trasladarla a Madrid con Felipe IV fue una decisión que se pensó que era provisional.

¿Por qué fue capital de España Madrid? Porque se consolidó con la dinastía de los Borbones.

Ruiz- Domenec nos explica que con la Corona de Castilla y la Corona de Aragón, las capitales estaban donde el Rey habitaba: “capitales de la Corona de Castilla han sido Burgos, sin duda, pero también ha sido Sevilla. Con la Corona de Aragón la capital fue Barcelona pero como los Reyes se movían, muchas veces fue Valencia”.