Pedro Sánchez necesita votos. Los que las encuestas, salvo el CIS, le niegan. Y este fin de semana ha creído encontrar un filón por la izquierda liderando y jaleando el boicot a La Vuelta Ciclista. No está en cuestión el derecho a manifestarse. Se objeta jalear la movilización ciudadana desde el Gobierno y justificar los altercados, sea por el intolerable exterminio a los palestinos o por cualquier otra cosa.
Sánchez ha bendecido técnicas de violencia callejera, se ha puesto del lado de los que agredían a las fuerzas de seguridad y ha gritado al mundo nuestra incapacidad para mantener la seguridad en grandes eventos y, ojo, que nos viene la final de la Champions y vamos a organizar un Mundial.
Nos esperan meses duros porque el manual de resistencia no contempla la derrota, haya que utilizar lo que haya que utilizar.

