¿Para qué sirven los presupuestos generales del Estado? Para planificar los ingresos y gastos de un país, para distribuir los recursos según las prioridades del gobierno de turno, para conocer cuáles son las políticas a las que se les concede más o menos importancia.
Vamos, que nos dicen cuánto se va a gastar en educación, sanidad o infraestructuras y de dónde se va a sacar el dinero para ello. Por lo tanto, el gobierno, cuya obligación es presentar los presupuestos antes del próximo martes, considera que no tiene por qué informarnos a través de las cuentas de sus políticas. Que ya se tomó la molestia de hacer unas cuentas en 2023 y que por prorrogar durante tres años no pasa nada. Que si ahora las necesidades han cambiado, por ejemplo en vivienda, pues a resistir.
Que no es necesario aumentar partidas o cambiar el destino del dinero. Anestesia de la política fiscal le ha llamado la presidenta de la AIREF.

