REPORTAJE

La guerra de una enfermera: "Desde el inicio de la pandemia, todos los días sufrimos la misma carga emocional"

Los aplausos y las comparaciones con los superhéroes se nos escapaban de la boca cuando hablábamos de los sanitarios. La realidad es otra. La historia de los sanitarios que combaten en primera línea del virus es la de una enfermera que dejó su ciudad y se marchó a la capital de España en busca de un porvenir y se topó con el virus.

Laura Gil

Madrid | 30.01.2021 20:45

Es la guerra de Raquel Villalba, una enfermera de provincia que vino a trabajar a Madrid y que no eligió la guerra del coronavirus, pero le tocó combatir. Y deja cicatrices que son invisibles a los ojos.

Acudir al trabajo con miedo

Villalba vino a Madrid a buscar trabajo y casi recién llegada se enfrentó a la embestida del virus en el Gregorio Marañón. Con la tercera ola está recuperando la pesadilla de marzo: "Para mí es imposible no emocionarme cuando en UCI fallece un chaval de mi edad y oigo a su madre llorar... llevamos casi un año de pandemia y todos los días con la misma carga emocional".

"Te pasa factura ver a compañeros que están de baja por depresión o estrés..." admite, y subraya que "no se siente segura yendo a trabajar". No obstante, también ha sentido "felicidad inmensa" tras ver cómo un paciente que ha estado "durante mucho tiempo dormido, se despierta y está bien". Y nos recuerda algo importante que, paree, se nos ha olvidado. La gran profesionalidad de los sanitarios nos hace ignorar, a veces, que "detrás de un sanitario hay una persona con familia y problemas".