Vuelven a Más de Uno los periodistas Manu Marlasca y Luis Rendueles con su sección de sucesos Territorio Negro. Tras un verano marcado por los incendios en León y Orense, regresan a la antena con una historia inquietante: la investigación de la Policía Nacional sobre una red de madres fugitivas que se hacen llamar 'Madres Protectoras'.
Una red organizada para huir con sus hijos
Según los investigadores, estas mujeres se apoyan entre ellas para ocultarse de la justicia española tras haber perdido la custodia de sus hijos. Se trata de un fenómeno creciente: el año pasado se registraron 1.371 denuncias por sustracción de menores en España, de las cuales 433 niños siguen sin aparecer. El caso que destapó la investigación es el de María López, madre de la pequeña Irene, desaparecidas en mayo de 2023. La última imagen de ambas fue captada por las cámaras de un ferry en el puerto de Barcelona. La madre tenía una orden de busca y captura dictada por un juzgado de Guadalajara.
El papel de Verónica Saldaña
Detrás de esta red estaría Verónica Saldaña, residente en Suiza, también acusada en España de sustracción de menores. Allí consiguió que un tribunal de Neuchatel fallara a su favor, permitiéndole quedarse con sus hijos. Para la policía, ese triunfo legal la convirtió en referente de otras mujeres en situación similar.
Saldaña administra un grupo privado en Telegram desde el que habría ayudado a María López a esconderse en Suiza. Según el informe policial, las integrantes del grupo comparten un patrón: denuncias desestimadas contra sus exparejas, rechazo a las vacunas, alimentación vegana estricta para sus hijos y negativa a escolarizarlos.
Más madres bajo sospecha
Además de María López y Verónica Saldaña, la policía vincula a esta red a María Antonia, una mujer catalana buscada por la sustracción de su hija, y a una canaria fugada con la pequeña Alena. Todas ellas podrían estar ocultas en Suiza, donde toman precauciones extremas para no ser localizadas: se deshacen de móviles, cancelan cuentas bancarias y evitan empadronarse.
Las autoridades españolas han remitido sus informes a la magistrada de Enlace en Suiza y a la Consejería española en el país, a la espera de que la cooperación internacional permita dar con el paradero de las llamadas Madres Protectoras. Una red clandestina que actúa con la convicción de que su causa es legítima, pero que afronta delitos castigados con prisión.
