La economía española sigue creciendo a pesar de Donald Trump. Según el Instituto Nacional de Estadística el PIB creció próximo al 2,5% anualizado en el primer trimestre que es la misma previsión que acaba de publicar el FMI para el conjunto de 2025.
El consumo de las familias crece, aunque con menos intensidad, pero la bajada de tipos de interés le ha sentado muy bien a la inversión en vivienda de las familias y a la de las empresas que determina la creación de empleo. Las exportaciones de bienes no van bien y los aranceles de Trump no ayudan, pero las de servicios van como un tiro, tanto turísticas como el resto.
Tenemos una economía muy agradecida, lo que falta ahora es mejorar los salarios y reducir la precariedad y para eso necesitamos más industria, más tecnología y más seguridad jurídica para la inversión.
