¿Cuál es el envenenamiento más famoso de la historia… y cuál el más injusto? ¿quién usaba más el veneno, hombres o mujeres? ¿Es cierto que todo puede ser veneno, incluso el agua o el azúcar? Hoy en Más de uno nos hacemos todas esas preguntas de la mano del experto Daniel Torregrosa, químico y divulgador científico.
Si trasladamos la escena a la mesa de un emperador romano, ¿qué sustancia sería el veneno más probable en su copa? La respuesta más plausible no es algo exótico, sino el plomo. Los romanos usaban plomo en tuberías, utensilios y también en la elaboración del jarabe "sapa”, que se cocía en recipientes de plomo para endulzar vinos. Ese envenenamiento lento, acumulativo, habría debilitado a buena parte de la élite romana sin necesidad de asesinatos dramáticos.
Otro tema antiguo y fascinante: ¿quién usaba más el veneno, hombres o mujeres? En el Barroco surgieron figuras como Giulia Toffana o Gironima Spana, que fabricaban y comercializaban el llamado “agua tofana”, un veneno utilizado sobre todo por esposas que deseaban escapar de maridos abusivos. De ese episodio proviene el mito de la "envenenadora" femenina, un estereotipo que ha persistido, aunque la historia real era más matizada
Además, nuestra corresponsal Celia Maza conecta con nosotros desde el Poison Garden del castillo de Alnwick, en Northumberland, un lugar único en el mundo donde todas las plantas pueden matar. El jardín —con vínculos curiosos al universo de Harry Potter— reúne especies comunes y letales en un solo espacio. Le haremos preguntas claves: cómo se accede, quién ideó este jardín venenoso, qué especies conviven allí, cómo se maneja la seguridad para los visitantes y, sobre todo, qué se siente al deambular entre asesinas verdes que esconden el veneno tras su belleza.
