Si tu niño es un tronco jugando de delantero o si tu princesa es algo lenta con la biología, te lo puedes decir tú para tus adentros, pero no toleras ni media insinuación por parte de nadie. Viene un equipo polaco a Vallecas a reírse del vestuario, del operario que ejerce de sereno, de la decoración "diogénica" y de las toallas de colores dispuestas y que han pasado por la lavandería unas 1500 veces. ¡¡Eso es intolerable!! Al Rayo de Raúl Martín Presa no se le puede llamar cutre… salvo los empadronados en la Avenida de la Albufera y colindantes.
Por arraigo personal podría contar mucho del equipo de la franja. De la época de Felines, de Cota, de cómo Ruiz Mateos chanchulleaba o de cómo su beata esposa se dormía en el palco tras preguntarle a su nutrida e indistinguible familia cada domingo… "¿pero qué pinto yo ahí? Válgame el señor".
Lo de ahora da para serie de Atresplayer. Presi peculiar, distópico, solitario y de aguante numantino. De los que prefiere contar billetes a logros. De los que colecciona fantasmas y enemigos. Pero el milagro deportivo se le pega, y por eso vienen de confines europeos a tratar de ganarlos… y a meterse con las toallas desparejadas.
Remontó el Rayito un 0-2 y acabó imponiéndose en el 94, pero su irreductibilidad combinada con los triunfos de Celta y Betis no aplaca otro viernes de resaca porque la Europa de Champions nos tiene manía… este curso.
Y eso que se cohabita con un equipo nacional que hoy volverá a ser actualidad por los 2 últimos choques clasificatorios ante Georgia y Turquía. Yo creo que sigue teniendo algo de druida Luis De la Fuente, en Las Rozas ha de haber una marmita con pócima secreta que mejora a los nuestros cuando se visten de rojo. Alrededor de la Selección todo es unanimidad. Casi tanto como al calificar las memorias eméritas.
