El año promete y eso hay que reconocerlo y asumirlo. Nuevas historias y viejos preceptos que seguro terminan maridando. Como la Supercopa de nuestro fútbol en Arabia Saudí por sexta vez. La del Geri, la del Rubi, la judicializada por presuntas mordidas traseras. Un verdadero… 'kosmos' vivo.
La Federación aumenta la apuesta para la presente edición e ingresará más de 53 millones de los que trincarán casi 23 Barça, Real Madrid, Atlético y Athletic, pero de manera asimétrica como ellos mismos asumen. El otro pellizco de casi 28 irá destinado al fútbol no profesional para intentar blanquear a quien nos extiende los cheques. Pero claro, ¿qué hacemos con los reparos morales? ¿Está el mundo actual para ser tikismikis en este campo? Como dice un amigo mío, en Navantia no fabrican barcazas para el Retiro…
De todas formas, yo me apunto a la lista de objetores. Defiendo un fútbol pobre y sin poderío, desposeído de esos petrodólares de patronos que no se cortan en trocear al disidente. Soy hombre de paz, como el presi Trump, icono FIFA en año mundialista en el que anfitrionará al universo balón. Quedan 6 meses para saber cómo entrarán las selecciones y aficiones a territorio norteamericano. Cómo se comportarán los de inmigración, control de fronteras y demás funcionariado entregado.
¿Quieres seguir acudiendo, querido forofo? OK, estás en tu derecho. Pero elige choque asequible y de la 1ª fase. Y olvídate de la final, 4.185 dólares la entrada económica, 8.680 la versión premium. Le dijo Donald a Infantino el día del sorteo que gracias por mantener precios, la verdad es que son 7 veces más caros que los de Catar en 2022.
Defiendo mejor el gesto de David Delgado, ciclista profesional jienense que abría el año ofreciéndose en 'X' en estos términos: "escalador competente para grandes vueltas". Gran fichaje, sin duda.
