Ya sé que el balón con felino todo lo acapara y lo entiendo, pero hoy quiero pronunciar nombres no muy cacareados:
Carla Bernat
El primero es el de Carla Bernat que a los 21 años ha sido la primera española en imponerse en el Augusta National femenino amateur. Donde vistieron de verde Seve, Olazábal, Sergio y Rahm. Sigue el golf arrastrando la etiqueta de elitista por los greenes pero esta castellonense abrirá puertas inéditas y cerrará clichés rancios y clasistas.
Solo tiene 7 años el torneo para mujeres en Georgia, no les dan chaqueta alguna y no me canso de repetir que solo desde el 2012 están habilitadas las inscripciones para socias. Augusta era solo varonil hasta la fecha, un dechado de modernez.
Carlos Garach
Y para el verdadero contraste, el otro nombre pseudo clandestino que asomo es el de Carlos Garach, un doble campeón junior de natación que vistió “bañata” olímpico en Paris y que ahora cuelga el albornoz temporalmente para enrolarse en el ejército. Ya te conté que hay un modelo italiano exitoso de programas para deportistas, pero tiene pinta de que no lo estamos emulando bien.
Intuyo que la idea es que en la treintena o al menos en la madurez de tu disciplina puedas compaginar lo deportivo y lo militar y luego acabar con el uniforme puesto, ¡pero es que este granadino tiene 20 años! Es verdad que quiere cumplir su sueño, que la cosa es vocacional, pero espero que esas plazas que Doña Margarita Robles reserva para deportistas de élite no las acaparen veinteañeros porque haremos mal negocio.
Sea como fuere, con un hierro 9 entre las manos o con un mosquetón, que los jóvenes tengan su derecho a cumplir sueños con los ojos abiertos. Y sí, en minutos me vuelvo a la rutina futbolera, a la Champions con el Madrid y con el Barsa, a sus estados de forma, a la fortaleza de los rivales, los árbitros y toda la metralla que nos espera.
Fui objetor, lo reconozco, ¡pero soy todo disciplina!
