El indultado

Rubén Amón indulta a los jóvenes: "Por no poder, ni siquiera los jóvenes pueden salir de España a buscarse la vida"

Rubén Amón indulta en Más de uno a los jóvenes.

ondacero.es

Madrid | 03.05.2021 13:24

Los jóvenes también lloran. Lloran incluso más de quienes no son tan jóvenes. Y no se trata de una impresión superficial. Lo demostraba aquella encuesta del CIS que trascendió a primeros de marzo. Se trataba de explorar la repercusión del coronavirus en la sociedad española y en el contexto del impacto psicológico. Y supimos entonces que los jóvenes habían llorado más que nadie. Un 42,8% frente al 35,1% digamos circundante.

No le daremos mucho más aire al sondeo de Tezanos, pero sí lo utilizaremos como expresión metafórica del desamparo en que se encuentra la juventud española y que acreditaba esta semana un informe del Banco de España. La juventud. No sabemos si mejor preparada que nunca, pero sí más angustiada de cuanto lo estaba en otras situaciones generacionales anteriores.

El hecho es que los jóvenes españoles protagonizan una anomalía descomunal. El paro juvenil alcanza casi el 40%. Exactamente el 39,9%. No hay referencias parecidas en la Unión Europea. El segundo país comunitario en la lista es Grecia, con cinco puntos menos. Y el tercero es Italia, con un 29%, diez puntos por debajo. ¿Cómo entonces no van a llorar los jóvenes ni sentirse desheredados?

Por no poder, ni siquiera los jóvenes pueden salir de España a buscarse la vida. El confinamiento y el cierre de fronteras han malogrado la oportunidad de encontrar porvenir y trabajo en Europa o en ultramar. Los jóvenes son víctimas de la precariedad laboral. Y rara vez pueden permitirse acceder a una vivienda, motivo por el cual el 60% de los españoles que tienen entre 25 y 29 años -60%, insistimos- permanece en casa de sus padres.

¿Para qué entonces ha valido estudiar, aprender idiomas y protagonizar una generación teóricamente más preparada que las precedentes? ¿Se está produciendo en España una inflación de títulos universitarios? ¿Es más fácil para un joven ganarse la vida con un oficio a la antigua usanza que con un doctorado?

Des-esperanza. Des-empleo. Des-afecto hacia la política. Y frustraciones que han adquirido una dimensión enormemente desgraciada durante la pandemia. Y lo que queda de ella, pues son los jóvenes el eslabón más vulnerable de nuestra economía y la expresión paradójica de un porvenir sin porvenir.