OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "El enigma Ómicron"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre la nueva variante de la Covid-19 detectada en Sudáfrica y los posibles riesgos para la salud.

Carlos Alsina

Madrid | 29.11.2021 08:52

Dos semanas. Necesitan dos semanas. Para saber cómo de preocupante, y por qué, es la nueva variante africana. Científicos, epidemiólogos, piden tiempo. Es prematuro afirmar que sea más transmisible que las que ya conocíamos, o que produzca daños más graves, o que sea resistente a las vacunas.

Hace falta tiempo para estudiar, examinar y entender a Ómicron

Angelique Cotzee es la doctora que ha detectado esta nueva modalidad del virus en varos pacientes. Ayer dijo en la BBC que la alarma que se está produciendo es exagerada. Al menos, con lo que se sabe hoy. Dentro de dos semanas hablamos. Hace falta tiempo para estudiar, examinar y entender a Ómicron.

Ya sabrá que ahora les ponen nombres de letras griegas a las variantes para no estigmatizar al país que primero las detecta.

Tiempo pide también la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen. Estamos, dijo este domingo, en una carrera contra el reloj.

Lo que se puede hacer por ahora es lo que se está haciendo: vacunar y reducir el riesgo de contagio

Otra carrera contra el reloj. Ya hemos vivido varias desde que hace un año y nueve meses el coronavirus atropelló nuestras vidas. Lo que se puede hacer por ahora es lo que se está haciendo: vacunar y reducir el riesgo de contagio. Sobre lo primero hay casi unanimidad. Sobre lo segundo, hasta dónde deben llegar las restricciones a la circulación o la actividad social, hay debate. Por ejemplo, si está justificado suspender los vuelos con origen o destino en Suráfrica y Botsuana, como han hecho la Unión Europea y los Estados Unidos. O por ejemplo, cancelar todos los vuelos internacionales y cerrar el país a los extranjeros, como han anunciado Israel y Marruecos.

Los científicos, y las autoridades políticas, de los demás países han felicitado a Suráfrica por la eficacia en la detección y la celeridad en comunicarlo al resto de mundo. Y el Gobierno surafricano se pregunta por qué entonces se le castiga suspendiendo vuelos en lugar de aumentar, simplemente, los métodos para evitar que viajen personas contagiadas.

Los primeros sesenta casos se detectaron en una misma provincia, Gauteng, con baja incidencia anterior de Covid y bajo grado de vacunación

Es el presidente de Suráfrica, Cyril Ramaphosa, en el discurso que ofreció anoche al país para pedir a la población que extreme las medidas de prevención y que acuda ya a vacunarse todo el que todavía no lo haya hecho. De manera pausada, y tratando de ser didáctico, el presidente fue relatando lo que se sabe y lo que no se sabe de la nueva variante.

Los primeros sesenta casos se detectaron en una misma provincia, Gauteng, con baja incidencia anterior de Covid y bajo grado de vacunación. Pero ahora está creciendo en todo el país. Y lo que no se sabe es todo lo demás. O sea, lo que está por venir.

"En cien días debe estar adaptada la vacuna a la nueva variante"

Dos semanas piden los científicos antes de sacar conclusiones. Sobre lo contagiosa que es la nueva variante, los daños que causa y su resistencia, o no, a las vacunas. La presidenta europea recordó ayer que en el contrato que tiene firmado con BionTech Pfizer está previsto que surjan variantes nuevas y preocupantes.

En cien días, según el contrato, debe estar adaptada la vacuna para servir también en la prevención contra la nueva variante. Hay casos ya confirmados en Holanda, Bélgica, Dinamarca, Alemania y el Reino Unido. En España no se ha detectado, pero raro sería que nos libráramos.

"Tres años lleva gobernando Sánchez sin que la ley de Rajoy haya dejado de estar vigente"

De la crónica de la España revuelta, ya pasó la manifestación de sindicatos policiales, y asociaciones de la Guardia Civil, contra la reforma de la ley de Seguridad que impulsa el Gobierno. No les gustan los cambios a los convocantes y en su derecho están a manifestarlo.

Se han escandalizado mucho algunos medios al ver que los partidos políticos que están en contra de la reforma de la ley (derogación lo llama, en su idioma de camuflaje, el Gobierno) respalden la manifestación que tenía ese mismo objetivo. Tampoco puede decirse que sea una gran novedad de nuestra vida pública que la oposición se manifieste con sindicatos que comparten sus pretensiones.

La respuesta del Gobierno ha sido que la reforma seguirá adelante. Ya veremos en qué términos porque PSOE y Podemos discrepan también en esto. Pero ha habido dos mensajes distintos en la reacción gubernamental a la manifestación del sábado. La del PSOE, Santos Cerdán, recordando a los sindicatos policiales el aumento de plantillas que aprobó el Gobierno. Algo así como por qué os manifestáis contra nosotros con todo lo que os hemos dado.

El líder del PCE confronta con los sindicatos policiales acusándoles de querer acabar con la presunción de inocencia y los derechos fundamentales

Y el otro mensaje, el del secretario general del Partido Comunista, número dos de Ione Belarra y perejil en todas las salsas. Que va a la confrontación con los sindicatos policiales acusándoles de querer acabar con la presunción de inocencia y los derechos fundamentales.

El secretario de Estado del PCE echa más leña a la caldera del malestar sindical en la policía mientras la reforma de la ley se demora: de la versión que Santiago dio hace dos semanas sobre los cambios que se iban a introducir se desmarcó el portavoz del grupo socialista. Tres años lleva gobernando Sánchez sin que la ley de Rajoy haya dejado de estar vigente. Devoluciones en caliente incluídas.