OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Demacrados por España"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre los altercados en Torre Pacheco y sobre la maniobra de distracción del Gobierno con la financiación singular de Cataluña, para que se olvide lo ocurrido con el caso Koldo y Santos Cerdán.

Carlos Alsina

Madrid |

Qué tal, ¿cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos estrenando el 14 de julio de 2025 que ha empezado con sobresalto en el sureste de España. Un terremoto que se ha sentido, mucho, a las siete y cuarto de la mañana en la provincia de Almería, sobre todo. Pero no sólo. También Granada, Murcia, Alicante o Málaga.

El verano avanza. Ya están corriendo los mozos el último de los encierros de los sanfermines de este año. En la medianoche llegará el 'pobre de mí'. El Tour ya está en su décima etapa; en Londres ya terminó Wimbledon, sin celebración para Carlos Alcaraz ---bueno, celebración del segundo puesto, que más que reconfortar, amarga---; y pasado mañana es la Virgen del Carmen, con entrega de despachos en la escuela de la Armada en Marín (y con la princesa Leonor recibiendo el suyo).

Avanza el verano entre olas de calor y tormentas de granizo, incendios e inundaciones. Y con la autoridad competente, o autoridades, intentando enfriar los ánimos en Torre Pacheco, Murcia. Escenario elegido, este fin de semana, por un grupo organizado de ultras para demostrar lo que ya sabemos: que si de ellos dependiera, todo el que no acredite pureza de sangre española sería perseguido y aporreado.

La delincuencia de otros les sirve de coartada para la delincuencia propia

La delincuencia de otros les sirve de coartada para la delincuencia propia. Si un anciano sufre una paliza a cargo de un joven y, a la vez, se difunde un video con la paliza que unos jóvenes dieron a un hombre mayor (aunque no se trate del mismo suceso y el vídeo ni siquiera sea de Torre Pacheco), pues ya está: más que suficiente para quienes identifican haber nacido fuera de España, y haber nacido pobre, con inseguridad y delincuencia.

Claro que hay inmigrantes que cometen delitos. Como hay españoles que también los cometen. Hay vecinos de San Antonio, en Torre Pacheco, que nacieron en Marruecos, o Mauritania, o en Sudán, y llevan quince o veinte años viviendo, trabajando y tributando aquí. Hay vecinos más recientes, también nacidos fuera de España, que se ganan la vida honradamente en lo que pueden, recogiendo pimientos en el campo, por ejemplo, con temperaturas de treinta y cinco o cuarenta grados.

Son tan pachequeros como los nacidos aquí y tienen la misma opinión que estos sobre quien delinque. Porque también sufren los robos y la delincuencia. Solo que a ellos, los nacidos fuera, les causa un daño añadido, que es verse señalados como delincuentes en potencia, como si todos los delitos los cometieran extranjeros y todos los extranjeros, aunque tengan residencia española y paguen impuestos españoles, fueran sospechosos de querer delinquir.

Avanza el verano y el aspecto físico del presidente Sánchez sigue empeorando. O eso piensan quienes le rodean, encargados de explicarnos ahora que su delgadez y su cara de acelga es fruto del disgusto tremendo que arrastra al haber sido engañado por Cerdán, cándido presidente que ni se olió lo que su hombre de confianza urdía con los koldos, los ábalos y los servinábar. Menos mal que la UCO le abrió los ojos, aun a costa de demacrarle el rostro.

Chupao. Eso dicen los portavoces gubernamentales, que esto ya está chupao

El fin de semana nos deja este impagable ejemplo de demagogia de saldo a cargo de la vicepresidenta uno del gobierno, ministra de Hacienda sin Presupuestos, número dos del partido que estaba en babia de Cerdán y compañía y líder de la oposición andaluza a distancia (que todo eso es María Jesús Montero).

Empujándola, ¿hacia dónde? La declaración mitinera es perfectamente desechable. Se nos puede ver con la cara más delgada o menos delgada porque sufrimos. ¿Pero están más delgados o menos? ¿Quiénes? Ella y su jefe, se entiende. A Cerdán más delgado no se le ha visto nunca. A Ábalos sí, quizá porque él también está empujando.

En rigor, razones para un adelgazamiento acelerado hay muchas ---la delgadez extrema está de moda---; elegir el sufrimiento por España como la razón gubernativa para aparecer chupao, o en con los pómulos como balcones, obliga a preguntarse si es que no le pegaban un palo al agua cuando aparecían más rellenitos.

Chupao. Eso dicen los portavoces gubernamentales, que esto ya está chupao. Que lo peor ya pasó, el capítulo más bestia de la temporada, según la expresión de un ministro sin nombre en la tradicional crónica dominical de El País sobre cómo se ve el gobierno a sí mismo.

Sánchez no se atrevió con la cuestión de confianza porque temía perderla, pero pretende ahora que el personal se la dé por aprobada

Y se ve estupendo, oiga. A base de convencerse a sí mismo que la semana pasada hubo una cuestión de confianza que el gobierno ganó ---realidad virtual--- y que lo de Cerdán ya ha quedado amortizado porque ha quedado establecido que el cándido presidente nunca supo nada y que su escudero le mintió a la cara.

Interesante esto que, al parecer, repite Sánchez a todo el que se le acerca: ‘Me mintió a la cara’. ¿En qué, exactamente, le mintió? Ya que se pone, que cuente la película entera. Qué le preguntó él y qué respondió Cerdán para que Sánchez supiera, diez años después, que no podía confiar en él.

Sánchez no se atrevió con la cuestión de confianza porque temía perderla, pero pretende ahora que el personal se la dé por aprobada. Porque Rufián le dijo que, si sólo son tres las manzanas podridas …perdón, nueva portavoz del PSOE, retiro lo de manzanas. Congreso. Realidad alternativa.

Para la semana que viene se propone el gobierno hacer otro juego de manos, conseguir (ya veremos negociando qué otras cosas) sacar adelante cuatro leyes y no sé cuántos de esos decretos a los que el presidente es más aficionado que ninguno de sus antecesores y presentar esas votaciones como la prueba de que la mayoría de la investidura está intacta. Más realidad alternativa.

Mientras el gobierno no consiga aprobar unos Presupuestos no podrá sostener, en serio, que su mayoría parlamentaria (o social) existe. El Presupuesto siempre fue el examen anual del proyecto del gobierno de turno, así lo entendía el PSOE hasta que Sánchez temió naufragar y dejó de presentarlo. El Presupuesto, que no tres, cuatro o quince leyes, es la prueba del nueve de la estabilidad de un gobierno. Sánchez ha aprobado tres presupuestos en siete años. Lleva dos sin siquiera intentarlo.

Mientras el gobierno no consiga aprobar unos Presupuestos no podrá sostener, en serio, que su mayoría parlamentaria existe

Pero quien hace pasar un pleno sin votación (y sin mayoría) por una cuestión de confianza exitosa no tendrá problema en hacer pasar por un sucedáneo de presupuesto la financiación singular de la España plural o el salvamento marítimo en las aguas vascas. El presidente cree haber encontrado la forma de taponar la vía de agua fecal que le ha abierto el encarcelamiento de Cerdán.

Consiste en utilizar a Salvador Illa e Imanol Pradales como tapones. Hoy se ve con el primero para avanzar en la financiación catalana que diseñó Esquerra y mañana se verá con el segundo para rematar nuevas transferencias de la lista infinita, y eterna, de materias transferibles (cuarenta años llevan los gobiernos centrales transfiriendo cosas y aún no han acabado).

¿Qué tiene que ver el caso Cerdán con la financiación singular o la gestión del litoral vasco? Nada en absoluto. Pero a Esquerra y al PNV hay que hacerles un mimo. En la confianza de que la financiación preferente para Cataluña lleve a Barbón, el asturiano, a revolverse sólo lo justo para que sus gobernados no se sientan relegados pero no lo bastante como para crearle un problema interno al PSOE.

El gobierno se declara tranquilo, ilusionado, ve a Sánchez recuperado de la pájara (otra) y seguro de que completará la legislatura acunado por sus socios más fieles. He mirado a ver qué decían las crónicas que beben en fuentes monclovitas antes de que saliera el informe de la UCO sobre Cerdán y decían que el gobierno se declaraba tranquilo e ilusionado, a pesar del escándalo Leire (que era el de entonces), que Sánchez era incluso capaz de hacer bromas sobre el ansia de poder del PP y que era seguro que completaría la legislatura aunque sus socios se declaran entonces inquietos por el caso Leire.

Declaraban las fuentes de guardia: 'Estamos tranquilos porque sabemos que no hay nada, no podrá salir nada raro porque nada raro se ha hecho'. Quince días después, Cerdán estaba entrando en Soto del Real. Se confirma que el gobierno siempre está seguro de que todo escampa, hasta que deja de escampar y se le abren, de nuevo, las puertas del abismo.

Monólogo de Alsina: "Demacrados por España"