Perdónenme, es que me están hablando por línea interna. Y si hablo a la vez que me hablan, me lío. Quítame la música, ingeniero, que me desconcentro. Sí. Pues como siempre. Siempre empezamos así esta hora, saludando y dando la bienvenida. Ah. Ya. Bueno, pero eso tendríamos que haberlo pensado antes. Porque tengo yo aquí un sermón preparado sobre Cilia Flores.
¿Cómo que quién es? La mujer de Maduro. No, Cilia, con 'i'. Celia Flores es una niña de cinco años que vive en Almendralejo. Sí, vale, que también será noticia Celia, pero yo había preparado un monólogo sobre Cilia. Ya, como si fuera tan fácil cambiar de planes sobre la marcha. Qué fácil es hablar. Que no es cambiar una 'i' por una 'e'. Un buen programa de radio no se improvisa, hombre.
No, ¿cómo que hagamos uno malo? De eso, ni hablar. Este programa es auto exigente. Que sí, pegado a la actualidad, ya lo sé. Pero es que Cilia es muy actual, hay un montón de datos sobre su vida que aquí apenas se conocen. Como que antes de casarse con Maduro estuvo casada con otro que también tenía bigote y no llegó a dictador pero tampoco se quedaba corto, y que fue la abogada que defendió… Vale. De acuerdo. Que sí, que tenéis razón. Y que esto empieza a parecer una llamada de Gila, que sólo se escucha al de este lado.
Vale, pues nada. Me como con patatas este monólogo que me costó cuatro horas escribirlo -cuatro horas de trabajo tiradas a la basura- y hablamos de lo otro. ¡No, quiero decir hablamos de lo verdaderamente importante a esta hora de la mañana! O sea, de Celia. Flores. Cinco años. Residente en Almendralejo, calle de Clara Campoamor, 12, tercero izquierda.
Celia nació en Plasencia pero sus padres se mudaron el año pasado y ella, pues quiso acompañarles para que no echaran de menos sus alaridos de la mañana de reyes. Celia es noticia porque la suya ha sido la última de las casas que han allanado… perdón, que han visitado esta noche los Reyes Magos.
Debido a diversos imprevistos surgidos durante la madrugada -el principal, que Gaspar estaba torpón con las escaleras de mano, la verdad- el reparto de juguetes se ha demorado más que ningún otro año. De hecho, han abandonado la casa de Celia cuando ya clareaba, exactamente a las siete horas, cincuenta y nueve minutos, diez segundos. O sea, hace nada, un suspiro.
Salieron los Reyes a la carrera y perseguidos por la guardia civil, dice el teletipo. No, perdón, protegidos por la guardia civil, escoltados debe de querer decir, (lee) debido a la presencia de vecinos exaltados que los confundieron con un grupo de juerguistas trasnochadores que lleva varios días empalmando jarana tras jarana. Claro, es que a estas horas… a qué bandarra no le han confundido alguna vez con un rey mago.
En desagravio, la presidenta de la Diputación ha dispuesto que la guardia de honor de la comarca acompañe a Sus Majestades, en comitiva solemne, hasta el destino secreto al que ahora mismo se dirigen y donde serán agasajados por los representantes de las principales instituciones del Estado.
(Esto debe de ser Leonor, que quiere saludarles antes de que abandonen España. O Yolanda Díaz, que no perdona una foto. No veo yo a Óscar López perdiendo el sueño por conocer a los Reyes. Ni viceversa, eh, también te digo. No, algo le habrán echado, seguro. Una toga de pega, para que juegue a disfrazarse de juez y emitir sentencias, se dice, en círculos bien informados).
No, Óscar Puente tendría que ir a despedirles si abandonaran España por Barajas, pero es que no se sabe si se van en avión, con los camellos en preferente, o cómo. A ver, si fue Ábalos a recibir a Delcy no va a ir Puente a despedir a los Reyes Magos, que ellos, por lo menos, son honrados. Y no han basado su carrera en violar los derechos humanos de sus conciudadanos.
Otros años los reyes han salido por Irún. Y al menos una vez, que yo recuerde, se fueron por Menorca en barco. Pero también podrían abandonar España por Ceuta, aprovechando que sigue sin funcionar la aduana. Los años que lleva Albares diciendo que ya pronto. Y Mohamed, a su bola. Mohamed es rey, sí, pero no hace magia. Él es más de hacer advertencias. Cuidadoooo. Cuidado, Pedro, que te la vuelvo a liar parda en el Tarajal, tú verás lo que haces con el Sáhara. Es que no todos los reyes son iguales. Qué te voy a contar, Letizia. Perdón, Majestad Leticia.
De todas maneras, una cosa, ingeniero Montes.
Si vamos a informar del acontecimiento que ha sido la visita de los Reyes a España lo que procede es hacer sonar el Himno Oficial de los Reinos de Oriente. Mira a ver si… Que sí que lo tenemos, hombre, si lo ponemos todos los años. Que sí que lo ponemos, a mí me lo vas a contar que llevo viniendo aquí el día seis de enero desde que terminé el COU.
Sí, tú también, es verdad. Estamos los que estamos, o sea, los de siempre. Y estamos a lo que estamos. ¿Ves cómo sí lo tenías? Hay que ordenar ya los vinilos, que los tenemos traspapelados. Anda, empecemos este programa (ya empezado) como de verdad corresponde. Puestos todos en pie y celebrando que los Reyes de Oriente han cumplido con la tradición de pasarse por nuestras casas y llenarlas de cartón y papel regalo.
Sean todos ustedes bienvenidos, sed todos vosotros bienvenidos a la mejor mañana del año. Con permiso de la Francis, que no es una mula sino una borrasca malencarada que nos ha dejado sin paseo marítimo en Matalascañas.
Es la mejor mañana del año porque nos recuerda a todos lo hermoso que es el silencio (agotados, como acabaremos, de escuchar voces de pito). Voces de pito de españoles diminutos que el resto del año bien que remolonean en la cama -un ratito más, un ratito más-pero que hoy no dejan dormir a nadie.
Hay diminutos que ya llevan en pie una hora. Y dos. ¡Y hasta tres! Dices, normal. Es muy difícil dormir como un ceporro sabiendo que han pasado por tu casa los Reyes Magos. Y lo sabes, claro que lo sabes. Cómo no lo vas a saber si pasan todos los años. Da igual cuántos obstáculos se encuentren en el viaje. Da igual cuántos trastos hayas dejado mal aparcados en el pasillo de casa. Todo lo esquivan, todo lo sortean. Siempre llegan.
Lo contentos que se les veía anoche en las cabalgatas, eh. Dejándose saludar por los españoles retacos y por sus padres, que mira que hablan mientras pasa el desfile. Que si qué guapo ha sido siempre Gaspar. Que si no pasan los años por Melchor. Que si mira que es simpático Baltasar. Anoche, en Sevilla, había un padre que decía: 'Vota a Baltasar, vota a Baltasar', pero eso es porque lo confundió con Juanma Moreno, y porque el padre es el consejero de Presidencia y no se relaja nunca.
Vamos a los datos que ya se conocen. Periodismo de datos.
- ¿Número de paquetes regalo entregados esta noche? Setenta y dos millones ciento catorce mil noventa y tres. Cuatro más que el año pasado. El tamaño medio de los paquetes ha sido caja de cuarenta por treinta. El más grande medía dos metros por tres y fue imposible hacerlo pasar por el pasillo de la familia Abad Zabala, a la que se dejó una nota animándola a bajar al garaje. Y otra sugiriéndole que el año que viene midan los accesos a la vivienda antes de escribir la carta.
- El peso total de la mercancía que han repartido esta noche los Reyes Magos asciende a ciento treinta y dos millones de kilos. El regalo que más ha costado transportar ha sido una réplica de la Torre Eifell en acero de Llodio que había pedido Iñaki Urízar Pompidou para darle una sorpresa a su tía, que viene siendo afrancesada desde 1808. El regalo más ligero de todos ha sido una rosa de color blanco que pidió Consuelo Ibáñez Luna, de ochenta y siete años, para adornar su habitación en la residencia de mayores de Fuentesauco.
- ¿Hora del primer domicilio visitado por los Reyes? Una de la madrugada, once minutos, cero segundos. Avenida de Asturias, 15, segundo A. De Cambrils.
- ¿Nombre de la primera niña que se durmió anoche en España? Daniela Rupérez Soler, de Arganda. Primer niño: Lamine Yamal, de Barcelona. Se durmieron a las ocho y cincuenta y tres. No había terminado ni la Cabalgata. ¿Niño que se durmió el último? Una niña: Leonor Freire, de Madrid. Aguantó con los ojos como platos hasta las tres y cuarenta y seis minutos de la mañana. Le dolía un poco la tripa y no conseguía quedarse frita.
- ¿Primer adulto en dormirse anoche? Un padre: Rafael Seoane Díez, cayó rendido a las nueve y media porque es repartidor de Correos y lleva toda la semana trabajando a destajo. ¿Último adulto en dormirse? El ministro Urtasun. Se quedó viendo La Primera hasta altas horas porque emitían un documental sobre Sánchez Mejías y sentía curiosidad por saber quién era.
- Única niña que recibió carbón este año: Leire Díez Castro. Se había pedido un kit de reportera pero le han dejado los reyes una nota que dice que no cuela. A los reyes magos se las vas a dar con queso.
- ¿Número de caramelos lanzados anoche en las cabalgatas? Cinco millones cien mil. ¿Número de caramelos acertados en el lanzamiento? Cero. Cuatro señoras de una parroquia de Lugo tuvieron que ser atendidas por la Cruz Roja tras la reyerta en la que se enzarzaron ellas mismas peleando por un sugus de piña. En Valdemoro, Madrid, tres adolescentes permanecen detenidos por haberse lanzado encima de un niño que había agarrado al vuelo un caramelo de café con leche. Está también bajo custodia la madre de uno de los adolescentes, que en lugar de salir en defensa del crío se sumó a la gresca. La identidad de los menores no ha trascendido pero la de la madre, sí. Se llama Begoña Gómez de la F... Bueno, da igual como se llame. Lo importante es que el niño ha renunciado a presentar denuncia a cambio de una bolsa de caramelos de café con leche de dos kilos que esta mujer, generosamente, se ha brindado a hacerle llegar hoy mismo. Qué hermoso gesto, doña Begoña, en un cinco de enero.
Nos hace llegar la Casa de Sus Majestades del Oriente el siguiente comunicado, que les leo:
'A las siete y cincuenta y nueve minutos de la mañana de hoy, seis de enero de 2026, Sus Majestades los Reyes Magos han completado el reparto de los regalos que les habían sido pedidos. La noche ha discurrido con normalidad y no se han registrado incidentes dignos de mención, salvo una pequeña confusión que llevó a una de Sus Majestades de Oriente a confundir a Ione Belarra con Irene Montero pensando que eran una misma persona (esto pasa mucho), y obligando a la niña Belarra a desplazarse hasta Galapagar a buscar sus regalos.
Sus Majestades quieren disculparse también con el niño Pablo (ah, Iglesias Turrión) por no haberle podido traer lo que les había pedido porque la legislación de los reinos de oriente no permite transportar dinero en efectivo para crowfundings de negocios privados como tabernas y canales chinos’ (hombre, chino no es).
Sigue el comunicado:
'Terminada su jornada laboral, Sus Majestades, en compañía de la delegación que los acompaña, emprenderán en los próximos minutos el viaje de regreso a su residencia habitual. A la ceremonia de despedida no podrán asistir los periodistas y no tendrá cobertura, tal como han comprobado los reyes que es costumbre en el Palacio de la Moncloa (jo, no se les escapa una).
El rey don Felipe, homólogo de los monarcas orientales, despedirá a estos de pie, que es como lleva desde que grabó su discurso de Nochebuena hace dos semanas. La comitiva será acompañada, hasta la frontera, por un caza de la Fuerza Aérea española pilotado por la princesa Leonor y luciendo la ‘ele’ que la identifica como piloto en prácticas o pilota novata.
Ha estado entrenando para no asustar con acrobacias aéreas a los camellos porque si salen en estampida igual la larga historia de los reyes magos termina hoy mismo en suelo español y muy malamente, que tampoco es plan de asumir riesgos innecesarios. Tanto don Felipe como el resto de su familia está deseando que terminen ya la fiestas para poder sentarse'.

