OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Alianzas a disgusto y no es no"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre el empeño de Yolanda Díaz y del Gobierno para que sus socios independentistas apoyen la reforma laboral mientras Ciudadanos reitera su apoyo a la norma.

Carlos Alsina

Madrid | 28.01.2022 09:11 (Publicado 28.01.2022 09:06)

Rafa Nadal ya está en la final del próximo domingo del Abierto de Australia. Lo hemos vivido aquí en directo con Félix José Casillas. 6-3, 6-2, 3-6 y 6-3, dobló el pulso Nadal al italiano Berrettini y eso hace que el próximo domingo tenga a su alcance hacer historia una vez más.

Después de su lesión, habiendo pasado el Covid, tras el follón con lo de Djokovic, se ha metido en la final del Abierto y lo ha celebrado ante el público. "Nunca pensé que tendría otra oportunidad en el 2022", decía Nadal. Esto es lo que convierte este acontecimiento en un sueño para el tenista.

Ciento cincuenta personas han muerto cada día de la última semana

Se va terminando el mes de enero, con España metida aún en la sexta ola del coronavirus, la ola ómicron, bajando ya la pendiente de los contagios pero en números todavía abrumadores. Cumplimos diez días con la incidencia acumulada a la baja y aun así estamos por encima de los tres mil cien casos por cien mil.

Mucho camino nos queda por recorrer. Va bajando el número de enfermos hospitalizados y las camas de UCI dedicadas a pacientes covid. Pero aún no remite el número diario de fallecidos. Éste es el desgraciado indicador que sigue empañando la estadística: ciento cincuenta personas han muerto cada día de la última semana. Dos años después de Wuhan, y deseando todos dejar de una vez atrás la pandemia, lo cierto es que sigue formando parte de nuestra vida, y nuestras muertes, cotidianas.

Pase lo que pase, esta será la legislatura de la pandemia

Ayer dijo el presidente Sánchez, estrenando un nuevo lema para su estado de campaña permanente, que si algo demuestra la EPA... "es que esta es la legislatura del empleo".

No es posible saber qué sucederá en lo que queda de legislatura, que son dos años, pero es fácil adivinar que ésta será, en realidad, y para la historia, la legislatura de la pandemia. Eso es lo que ha marcado, y aún marca, este periodo de nuestra historia. Y precisamente porque venimos de dos años nada corrientes, excepcionales (o excepcionalmente malos), es por lo que resulta aventurado hacer pronósticos. O previsiones, que es como llaman a los pronósticos los analistas de la cosa económica.

Aquel escenario agónico que se temía cuando estábamos en lo peor del desplome, habrá que admitir que no se ha producido

Los datos de la EPA que les contamos ayer (veinte millones de ocupados, tres millones cien mil parados, tasa de paro en el 13% de la población activa) lo que acreditan es que para lo que hemos pasado estos dos últimos años, pandemia, confinamiento, parón del turismo, desplome del PIB, el empleo está en números mucho mejores de lo que casi ningún analista preveía.

Es verdad que seguimos con la tasa de paro más alta de Europa y que los nuevos empleos que se crean son por menos horas de trabajo que antes de la pandemia, pero aquel escenario agónico que se temía cuando estábamos en lo peor del desplome ---los dos millones de trabajadores en erte que temían acabar siendo todos ellos desempleados--- habrá que admitir que no se ha producido. El triunfalismo es tan estéril como el negativismo.

La pobreza de las familias se ve que sólo cabe recriminársela al gobierno central

De la España Real deben de estar excluidos, según Casado, los españoles de los que habla la EPA. La pobreza en que se encuentran miles de familias se ve que sólo cabe recriminásela al gobierno central, no a los gobiernos autonómicos de su partido. Que, por cierto, celebran la bajada del paro en sus territorios como si, en efecto, fuera una excelente noticia. ¿Cómo fue aquello que dijo Juanma Moreno?

Vaya con el triunfalismo. Y lo insensible que es con la España real.

Si con una legislación laboral tan aborrecible como la que aprobó Rajoy hemos alcanzando esta situación tan fantástica, qué no alcanzaremos con la reforma de la reforma de Pedro, Nadia y Yolanda

El gobierno central muestra tal grado de euforia por los datos del paro, magnificos, dice, extraordinarios, históricos (a diferencia de la inflación, lo del empleo no les parece transitorio) que vaya usted a saber lo que dirá cuando haya obrado sus efectos prodigiosos la reforma laboral que entró en vigor, por decreto, a principios de año.

Si con una legislación laboral tan aborrecible como la que aprobó Rajoy hemos alcanzando esta situación tan fantástica, qué no alcanzaremos con la reforma de la reforma que han diseñado Pedro, Nadia y Yolanda. Qué maravilla, cuando no haya empleos precarios, flor de un día y mal pagados. Cómo se le ocurre a los grupos parlamentarios ponerle peros a esta obra maestra de la modernidad y del consenso que ha llegado, empaquetada y blindada, a la cámara.

Al Gobierno se le atraviesa la convalidación parlamentaria de la reforma laboral

Al Gobierno se le ha atravesado más de lo que calculaba la convalidación parlamentaria de su decreto. Entre otras cosas porque a los grupos parlamentarios esta costumbre gubernamental de aprobarlo todo por decreto y usarlos luego sólo para decir ‘sí, bwana’, empieza a cansarles. Estos días asistimos a la insólita escena de ver a una ministra de Trabajo repitiendo a todas horas que por dios le apoyen la reforma los partidos de la izquierda independentista, que no quieren apoyársela, y que por dios no se la apoyen los nueve diputados de Ciudadanos que ya han dicho que se la apoyan.

Yolanda Díaz nunca se levanta de la mesa de negociación con los Esquerra y los Bildu y nunca se sienta a la mesa de negociación con Ciudadanos

Yolanda Díaz nunca se levanta de la mesa de negociación con los Esquerra y los Bildu y nunca se sienta a la mesa de negociación con Ciudadanos. A los de Oriol Junqueras les mete presión afeándoles que no estén en sintonía con los sindicatos (ahí están Comisiones Obreras y UGT haciéndole a la vicepresidenta los coros) y a los de Ciudadanos les reprocha sus recetas laborales. Mientras los de Ciudadanos (este serial ha puesto el tablero del ajedrez patas arriba) predican en favor de la reforma para conseguir que el PNV se sume.

Los socios de Sánchez amagan con hacerle morder el polvo al grito de 'no es no'

Una reforma muy positiva que va a tener efectos muy positivos. Para entusiasmo el de Edmundo Bal. Ante un PNV poco receptivo. Aquí dijo Ortúzar el martes que si el Gobierno saca la reforma con Ciudadanos el resto de la legislatura (entiéndase las leyes que el gobierno tiene atascadas por falta de apoyos) corre peligro. La ley de Vivienda, la de Seguridad Ciudadana, la ley Audiovisual, la de la memoria democrática.

Ahora son los compadres de Sánchez los que amagan con hacerle morder el polvo al grito de ‘no es no’.