MONÓLOGO DE ALSINA

Alsina, sobre la situación en Venezuela tras la captura de Maduro: "Nace el chavismo dócil e intervenido"

Carlos Alsina habla sobre la situación que atraviesa Venezuela 48 horas después de la detención de Nicolás Maduro, así como de la llegada de los Reyes y el temporal en España.

ondacero.es

Madrid |

Monólogo de Alsina, en Más de uno

Aviso especial para los Reyes. De Oriente. Ya sé que son gente sabia, que planifica su viaje y lleva baliza reglamentaria por si algún camello pierde pie, pero no está de más recordárselo. Que han elegido un día de crudo invierno para llegarse a España. Entre la borrasca Francis que se nos coló ayer por el golfo de Cádiz y la masa de aire ártico que nos ha entrado por el norte tenemos nueve comunidades autónomas en aviso amarillo por heladas, precipitaciones copiosas y nieve ---ha bajado tanto la cota que, como dice el aviso de la Aemet, en las zonas de interior de la mitad Este del país y en estas primeras horas ---atención oyentes del sur de Aragón, este de Castilla La Mancha, interior de la Comunidad Valenciana--- podría nevar en cualquier cota. Y nevar, ¿cuánto? A ver, no es Filomena, se calculan unos cinco centímetros de nieve acumulada. A última hora del día se complicará la cosa en el sur: sistema Bético, hasta veinte centímetros podríamos llegar a tener. Total, que si alguno de los tres reyes, o sus cargos de confianza, nos está escuchando, raquetas en los pies para los pajes (y las… pajes), cadenas de pezuña para los vehículos tractores y gorros y bufandas a cascoporro porque las de hoy van a ser cabalgatas con tiritona.

Oyentes automovilistas, ya imagináis. Informaros antes de salir de cómo está la carretera que utilizáis y no arriesguéis que en menos de nada te cae la mundial y te toca esperar a la quitanieves. El día se aventura complicado.

Había un anuncio en la tele de los ochenta que decía ‘en las distancias cortas es cuando un hombre de la juega’. Bueno, en rigor quien se la jugaba era la colonia, pero por asociación, vale.

Esto es. Cuando la colonia, o sea, el hombre se la juega. Pues en los días de nevadas, heladas y aguaceros es cuando un ministro de Transportes se la juega, como saben todos los ministros de Transportes que ha habido en España y que han tenido que afrontar días de temporales recios. Uno de ellos, quién se acuerda, José Luis Ábalos, un señor que fue ministro y que tuvo que enfrentarse a Filomena hace cinco años con miles de automovilistas atrapados.

Y sin Víctor de Aldama negociando en nombre de los proveedores de fundentes, que se sepa. Qué tiempos aquellos, pensará el hoy recluso preventivo Ábalos, en que su principal problema era tener que echar unas horas extra para coordinar la sal y las quitanieves. Para hoy, el ministro de ahora, que es Óscar Puente, hace saber que tiene listas 279 quitanieves y cuarenta y cinco mil toneladas de fundentes. Que son cinco veces menos que las de Ábalos pero porque se refieren sólo a Cantabria y Madrid, que es donde más podría complicarnos la vida hoy la nieve.

Es bonito esto de que la nieve es el silencio que cae del cielo, frase que alguna vez debió de escribir alguien. Y más bonito lo de la indecisión de los copos que parecen dudar entre el cielo y la tierra, ‘el volar estremecido de los copos indecisos’, que escribió Delibes. La nieve es un espectáculo hipnótico, sobre allí donde no se prodiga, pero trae, qué le vamos a hacer, efectos colaterales. Tiene la nieve, como los fármacos, contraindicaciones.

En Venezuela, cuarenta y ocho horas después de la extracción ---secuestro, captura--- de Nicolás Maduro en una acción ilegal del gobierno de los Estados Unidos, se desconoce si la regente tutelada, Delcy Rodríguez, asumirá también la presentación del programa televisivo de propaganda con el que su mentor se obsequió durante años a sí mismo. ¿Su título? Con Maduro más.

Aún predicaba el cacique hace dos semanas que el pueblo era la garantía de que Estados Unidos jamás se saldría con la suya. Ahora que quien ha salido ---esposado, en chándal, con los ojos tapados--- es él, la sociedad venezolana asiste, entre la perplejidad, la incerteza y la frustración (que de todo hay) al nacimiento de una nueva criatura política con la que nadie contaba. Ha nacido el chavismo dócil. Delcy Rodríguez, número dos del régimen dictatorial, sancionada por la Unión Europea por violar los derechos humanos, tan responsable como su mentor de la expatriación de ocho millones de nacionales y el encarcelamiento de dos mil presos políticos, ejerce ya de presidenta suplente (tan ilegítima como Maduro) con la bendición del gobierno estadounidense y ofreciendo muestras elocuentes de que se siente cómoda en su nuevo papel o cometido. Quién te lo habría dicho, Nicolás. Delcy, regente y heredera, se ofreció la misma tarde del sábado, entre lamentos obligados por el secuestro de su presidente, a pactar con Trump la lucha contra el narcotráfico y las inversiones estadounidenses en el petróleo de Venezuela. No hubo llamamiento a la población a tomar las calles contra el imperialismo trumpista. No hubo instrucción alguna al Ejército para que se despliegue por si Trump decidiera invadir Venezuela ---el fantasma con el que estuvo agitando a su población el verborreico Maduro---. No hubo concreción sobre el famoso decreto de conmoción exterior que, en teoría, iba a poner el país en situación de lucha armada. Lucha armada, ¿contra quién?, si los americanos del comando Delta vinieron y se fueron; si la lucha armada la ha empleó siempre el régimen contra sus opositores, con los motorizados en primera línea reventando manifestaciones.

Delcy está haciendo saber que ella se presta al juego que han diseñado en la Casa Blanca. Nace el chavismo de cabeza baja, el obediente, el chavismo que es delegación, o sucursal, del trumpismo que extiende su amenaza de fuerza sobre el resto del continente. A los supervivientes del madurismo se les ve entre aliviados y resignados. Toca adaptarse. Ayer dijo el ministro de Defensa que el Ejército exige la liberación de Maduro. Lo que no dijo es qué pasa si Trump no lo libera. Porque lo que pasa es nada. Esta nueva versión, de circunstancias, del régimen dictatorial bolivariano es el chavismo intervenido y sometido. A las directrices de su nuevo rector, que tiene despacho (oval) en la Casa Blanca.

Es comprensible la frustración de los millones de venezolanos que el sábado quisieron creer que la hora de la libertad había llegado. Pensaban que había cambiado todo y descubren que no ha cambiado tanto. Para Trump nunca fue prioridad la democracia, ni en Venezuela ni en Estados Unidos. La prioridad es el poder para poder controlar instituciones en su país ---todo a su gusto--- y controlar gobiernos en otros países de América. El plan está trazado desde su primer mandato y está plasmado en documentos oficiales: quiere un continente de gobiernos afines, no necesariamente de democráticos.

Al ministro de Exteriores estadounidense, Marco Rubio, le hizo una muy buena entrevista ayer la periodista Margaret Brennan en la CBS. ¿Primera pregunta? Qué significa que Trump va a dirigir Venezuela a partir de ahora. ¿Respuesta? Que va a continuar la cuarentena al petróleo venezolano, impedir que puedan navegar sus petroleros para obligar al gobierno a cambiar su política.

Dirigir Venezuela, escuchado Rubio, consiste en dirigir la industria petrolera venezolana. Y por el petróleo le repregunta la periodista.

Lo fácil que sería llegar a un acuerdo con el régimen venezolano si Maduro fuera quitado de en medio. Razón de más para sospechar que a Maduro lo ha vendido alguno de sus apóstoles. Todos ellos, por cierto, permanecen hoy en sus cargos. Pese a estar declarados delincuentes buscados por la justicia en Estados Unidos.

Le molestó al ministro Rubio que se le preguntara por la continuidad de los Diosdados y los Rodríguez. Secuestrar a Maduro era lo bastante difícil como para pretender que fueran más los capturados, ésa fue la salida. ¿Y con estos que ahí siguen qué va a pasar? Pues, de momento, nada. Incluida Delcy. Porque el argumentario de la Casa Blanca dice que habrá que atender a sus hechos a partir de ahora, no a sus antecedentes como lugarteniente de Maduro. O sea, que Delcy les sirve si Delcy se presta. Y Delcy ya se ha prestado.

Seis gobiernos de izquierdas han firmado un comunicado en el que condenan la captura por la fuerza de Maduro cuidándose de no mencionar por su nombre al condenado. Son los gobiernos de Chile (aún con Boric), Colombia (Petro), Brasil (Lula), Uruguay (Orsi), México (Sheimbaum) y España (Sánchez). Dice el texto: ‘Expresamos nuestro rechazo a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela’. Ejecutadas, ¿por quién? En el comunicado no se dice. Como si fueran acciones militares que se han ejecutado ellas solas. De nuevo esta práctica tan curiosa de condenar a Trump, y merecimientos ha hecho para la condena, sin nombrar a Trump. Que viene a ser una especie de reproche al emperador pero volando bajo para que no te cace el radar de críticas al presidente que funciona en la Casa Blanca. Una condenita de Sánchez. De ésas que a Sumar, y a Esquerra, y a Podemos les ponen de los nervios. Ellos no le llaman condenita. Le llaman postureo.

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