OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Algo tendrá que decir el Parlamento"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre la decisión de Pedro Sánchez de apoyar la propuesta de Marruecos para la autonomía del Sáhara occidental, un cambio de posición tomado de forma unilateral sin contar con el Parlamento ni con el resto del Gobierno.

Carlos Alsina

Madrid | 21.03.2022 09:29

Lunes de primavera. El tópico era hablar del otoño caliente, ya ve usted. Y mire cómo viene el lunes:

  • Lo segundo: amarrados a puerto, desde hoy, los barcos de pesca de las doscientas cofradías de España. No se faena.
  • Lo tercero: marchas lentas de camiones hoy en distintas ciudades del país y octava jornada del paro convocado por la Plataforma. La incidencia es notable.
  • Y lo cuarto: la digestión de la muy multitudinaria manifestación de las organizaciones agrarias en el centro de Madrid: ciento cincuenta mil personas tirando por lo bajo (estimación del propio Gobierno). Y aviso de que lo que se ha hecho hasta ahora no tiene a nadie satisfecho.

A esta hora de la mañana, escenario Chamartín. Afectado el sistema de señalización de las vías, Adif ha reducido a la mínima expresión la circulación de los trenes que pasan por esta estación.

¿Qué sentido tiene perder dinero trabajando?

La pregunta común de marineros en tierra, camioneros parados y agricultores y ganaderos manifestantes es ésta: ¿qué sentido tiene perder dinero trabajando? Pregunta que no ha nacido ahora, no es ucraniana, pero que con el precio del gasóleo en máximos se ha endurecido.

A los paros y las manifestaciones responde el Gobierno con una fecha: 29 de marzo, el Consejo de Ministros en el que se multiplicarán los panes y los peces y habrá soluciones para todos.

La España que protesta no está por esperar a que Pedro Sánchez explique por qué sus ministras predican lo urgente que es tomar medidas mientras él se demora

La promesa no ha logrado atemperar los ánimos porque no alivia, la promesa, un sólo céntimo de lo que marca el surtidor de gasóleo.

La España que para y que protesta no está por esperar a que Pedro Sánchez -ni una palabra estos días sobre los conflictos abiertos- explique por qué sus ministras predican lo urgente que es tomar medidas mientras él se demora.

El ministro Planas recibe el miércoles a las cofradías pesqueras. Dependiendo de cómo vaya la reunión decidirán si levantan el paro o lo prolongan.

Montero y Sánchez no se reúnen con la Plataforma de transportistas

La vicepresidenta Calviño y dos ministras, Montero y Sánchez, reciben hoy a los representantes del transporte por carretera. Sólo que no reciben a Plataforma, que es quien ha convocado este paro, sino al Comité Nacional, las asociaciones mayoritarias. Que son la bestia negra de los convocantes: Plataforma sostiene que el Comité Nacional defiende los intereses de los grandes del sector en alianza con el gobierno.

Ellos se reinvindican como la voz de los autónomos que viven de su camión y que están asfixiados. El Ministerio dice que no son representativos y que con ellos no se habla. De modo que la reunión de hoy difícilmente servirá para que se desconvoque nada, pero ya veremos.

Tachar a los convocantes del paro de camioneros de ultras, como ha hecho el Gobierno, lejos de enfriar la indignación, le ha dado alas

Hace una semana las grandes asociaciones del transporte por carretera no le daban mayor relevancia a esta protesta, pero a lo largo de la semana fueron comprobando que muchos de sus asociados, autónomos y pequeños propietarios, secundaron el paro porque comparten las reivindicaciones.

Tachar a los convocantes del paro de camioneros de ultras, como ha hecho el Gobierno; decir que quienes protestan le hacen el juego a Putin, como ha hecho el gobierno; atribuir a la derecha maniobras para incendiar las calles, como ha hecho el Gobierno, lejos de enfriar la indignación le ha dado alas.

Con la guerra de Ucrania en marcha, lo del Sáhara

El sufrimiento de los ucranianos ---más que el de los rusos--- llega hoy a su día vigésimo sexto de invasión rusa. Invasión y bombardeo. Arrasada Mariúpol, Putin exige la rendición de los últimos combatientes ucranianos en la ciudad esta misma mañana.

Y con la guerra de Ucrania en marcha, ¡lo del Sáhara! La noticia que dio, no el Gobierno de España sino el de Marruecos al celebrar la carta enviada por Sánchez al rey Mohamed en la que el primero acepta que el Sáhara Occidental sea territorio de Marruecos.

El Gobierno da por bueno el plan de Mohamed y aparca la autodeterminación que reclama el Frente Polisario

Una provincia con autonomía, pero provincia. Con soberanía marroquí y sin saber qué se les preguntaría entonces a los saharauis en el referéndum que, según la ONU, debería celebrarse.

La más seria, realista y creíble. Que traducido significa que el Gobierno de España, como antes hizo Francia, como en diciembre hizo el nuevo gobierno de Alemania, da por bueno el plan de Mohamed y aparca la autodeterminación que reclama el Frente Polisario.

Hace un año y pico, Donald Trump sacudió el tablero atribuyendo a Marruecos la soberanía del Sáhara Occidental. España no fue ni consultada ni informada. Unos meses después se produjo el episodio de Brahim Galli, su llegada clandestina a España a petición de Argelia para ser hospitalizado.

Marruecos respondió a lo que entendió que era una provocación alentando a miles de personas a cruzar a nado la frontera con Ceuta. Allí se plantó el presidente Sánchez a decirle a Marruecos que Europa defendería nuestra integridad territorial. La relación entre los dos gobiernos tocó fondo. Sánchez acabó entregando la cabeza de la ministra González Laya y abriéndose a hacer suya, como Francia, como el nuevo gobierno de Alemania, la postura de Mohamed sobre el Sáhara.

Veremos si la bronca con Argelia va en serio

Hoy amanece en España la embajadora marroquí y sale de España, llamado por su gobierno, el embajador de Argelia. Este país niega que hubiera sido informado del cambio de postura española y la asume como una afrenta.

Ya veremos si lo hace de trámite, cubriendo el expediente del malestar con un amago de ruptura que quede en nada, o si la bronca va en serio.

En la cabeza de Sánchez el alineamiento con Marruecos sólo tiene ventajas

En la cabeza de Sánchez el alineamiento con Marruecos sólo tiene ventajas: te ganas a Mohamed, deja de enredar en la frontera, se olvida de una vez de Ceuta y Melilla y lo tienes como socio para combatir posibles amenazas. A cambio has de bendecir que se quede con un territorio que ocupó por las bravas, pero siempre podrás alegar que tantos años después hasta los saharauis merecen que esto se acabe.

Argelia se fingirá ofendida pero acabará echando cuentas

¿Y Argelia? Ah, Argelia se fingirá ofendida pero acabará echando cuentas. Con España como aliado tiene el mercado europeo del gas al alcance de la mano. Gas argelino en lugar de gas ruso. Negocio goloso que bien vale hospitalizar de por vida al Frente Polisario.

Ahora ya, que el juego de carambolas que tiene Sánchez en su cabeza se cumpla o no habrá que verlo. Hace tres años no le veía mayor interés al gasoducto de los Pirineos y ahora anda promocionándolo como la solución para el abastecimiento europeo (a ver, es Sánchez).

Un presidente de Gobierno puede modificar su posición sobre un conficto de soberanía histórico. Si el presidente es Sánchez, es eso lo que de él se espera: que lo modifique varias veces

Un presidente de Gobierno puede modificar su posición sobre un conficto de soberanía histórico, como es el Sáhara. Claro que puede. Si el presidente es Sánchez, es eso lo que de él se espera: que lo modifique. Incluso varias veces. Y que pretenda despacharlo como un episodio más, un surco en el camino.

Ocurre que no lo es. Por razones históricas, políticas, estratégicas, emocionales, el Sáhara Occidental no es un asunto que se pueda despachar en una comparecencia del ministro de Exteriores.

"Haga lo que haga Sánchez, las ministras moradas no piensan dejar de serlo"

El presidente no ha pactado su decisión con nadie. Bueno, sí, con Mohamed. Podemos está en contra. A la contra de Sánchez, también en esto. Pero de inmediato añade que no peligra el Gobierno de coalición. Haga lo que haga Sánchez, las ministras moradas no piensan dejar de serlo. Tampoco Yolanda, que no es morada pero como si lo fuera.

Comparezca en el Parlamento el presidente, defienda sus argumentos y sométase a la voluntad de las Cortes. Es usted el presidente de una nación democrática, no Julio César

Sánchez podrá plantear, defender, promover el cambio de postura. Pero a quien corresponden debatirlo y decidirlo es al Congreso de los Diputados.

El país lo gobierna Sánchez. Pero el país no es suyo. La posición española sobre el Sáhara, plasmada en acuerdos internacionales, no se fija por decreto.

Comparezca en el Parlamento el presidente, plantee su criterio, defienda sus argumentos y sométase luego a la voluntad de las Cortes. Es usted el presidente del gobierno de una nación democrática, no Julio César.