OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Liderazgo en humildad"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre la falta de humildad que Pedro Sánchez demuestra en sus discursos donde se homenajea a sí mismo y se congratula por la gestión de la crisis derivada de la pandemia.

Carlos Alsina

Madrid | 09.12.2021 09:13

De regreso del puente de los mil ojos que empezó el viernes pasado y con el viernes, que es mañana, llamando ya a la puerta. La semana laboral de dos días. Dieciséis horas. El sueño de Iñigo Errejón.

Les saludamos esta mañana desde Orange y les cuento que todo este programa se está emitiendo hoy por 5G. Es decir, que nuestra señal está llegando desde aquí hasta la central de nuestra emisora sin un solo cable de por medio. La novedad no es que suene. La novedad es cómo suena el audio a través del 5G. Aumenta la calidad porque aumenta la capacidad de la red móvil. Sin retardo entre quien emite y quien recibe.

Esto nuestro de hoy es el anticipo de lo que está por venir con el 5G. Cada vez más personas, más dispositivos, más sistemas conectados para avanzar hacia la digitalización de casi todas nuestras actividades cotidianas. Con Orange vamos a irlo descubriendo a lo largo de la mañana.

El efecto del puente en los contagios

En la cuenta atrás ya para las Navidades de 2021. Y sin posibilidad aún de medir el efecto que este puente, y las salidas-entradas-comidas de empresa-y-reuniones familiares de estos días han tenido en la velocidad a la que avanzan los contagios.

Ayer dijo el presidente Sánchez que estas Navidades van a ser mejores que las del año pasado. Hombre, es que si fueran peores sería para echarse a llorar. Ahora hay vacunación. Hay test de antígenos en las farmacias. Hay un dineral de dinero europeo que ya ha empezado a llegar. Y no hay ni homilías presidenciales los sábados ni pronósticos fallidos de Fernando Simón, o sea, que es verdad que estamos mejor que hace un año.

Ya no hay ni homilías presidenciales los sábados ni pronósticos fallidos de Fernando Simón, pero también estamos peor que en septiembre

Pero también estamos peor que en septiembre. Y, desde que hace ya mes y medio empezaron a empeorar los indicadores de hospitalizaciones y contagios (que van de la mano) no hemos conseguido revertir el incremento diario. La pandemia sigue siendo, un año y nueve meses después de empezar, la primera preocupación de los gobiernos. (En el caso de España, de los gobiernos autonómicos).

Empieza la era Scholz. Merkel ya es historia

Es la primera preocupación del nuevo gobierno de Alemania, que hoy debuta. Empieza la era Scholz. Angela Merkel ya es historia. Larga e influyente historia de esta Alemania que es viga maestra de la Unión Europea. Si el nuevo primer ministro llegará a representar, para el resto de Europa, lo que ha representado Merkel los últimos dieciséis años nadie puede saberlo.

Pero el cambio político no es la llegada del Partido Socialdemócrata al gobierno (lleva formando parte de él hace ocho años), sino el liderazgo de ese partido y la nueva coalición tripartita que ha formado. Donde hasta ahora hubo gran coalición de conservadores y socialdemócratas, ahora hay trío de socialdemócratas con liberales y verdes.

Partido Socialdemócrata alemán ahora lidera un gobierno tripartito con los liberales y los verdes, no con Podemos y apoyado por Esquerra y Bildu. Cualquier parecido entre la política española y la alemana es pura coincidencia

Ayer dijo el presidente Sánchez, entusiasmado con el relevo, que éste es un cambio trascendental para Europa. Porque el nuevo canciller es socialista, como él. El tiempo dirá hasta dónde llega el cambio y la trascendencia; no está de más recordar hoy que este ciudadano, Scholz, no es un recién llegado. Ha sido el número dos del gobierno de Merkel los últimos tres años y medio, además de ministro de Finanzas. Pero es que en 2007 ya fue ministro de Trabajo del gobierno de Ángela Merkel. En la primera edición de la gran coalición que ha funcionado en Alemania doce de los últimos dieciséis años.

Nada que ver con el no es no del que Sánchez hizo bandera aquí. Y nada de lo que extrañarse al escuchar el tono en el que ayer se produjo el traspaso del poder entre Merkel y Scholz.

El Partido Socialdemócrata ha gobernado en coalición con los conservadores de Merkel doce años y ahora lidera un gobierno tripartito con los liberales y los verdes, no con Podemos y apoyado por Esquerra y Bildu. Cualquier parecido entre la política española y la alemana es pura coincidencia.

La humildad nunca ha formado parte del ADN del presidente Sánchez

El responsable de la Organización Mundial de la Salud agradeció ayer a la ministra española Darias su discurso en favor de la donación de vacunas a los países con menos recursos.

‘Gracias, España, por su liderazgo’, escribió ayer en twitter el señor Adhanom Gebreyesus. Siempre es más inteligente dejar que los demás subrayen tus méritos que andar de gira por los pueblos de España colgándote tú las medallas. La humildad, es conocido, nunca ha formado parte del ADN del presidente Sánchez. O por emplear una expresión coloquial ---y ayer volvió a comprobarse en Galicia---, que este presidente no tiene abuela.

Admitamos que el acontecimiento planetario de este siglo es Pedro. El mundo entero mira a la Moncloa en busca de inspiración, de luz, de guía

Es el faro que ilumina Europa. La luz que ilumina a los demás gobernantes. Los que ya están y los que vengan. Si hasta le copian los programas de gobierno al presidente Sánchez, oiga. Un adelantado a su tiempo, qué maravilla. (A ver, si el presidente le echa un vistazo al acuerdo de Gobierno que firmaron socialdemócratas y conservadores en Alemania en 2017, comprobará que esto que él se atribuye como propio ya estaba en aquellos papeles alemanes).

Pero bueno, tampoco es cuestión de aguarle al presidente este homenaje a sí mismo que gusta de regalarse en cada homilía y cada mítin. Admitamos que el acontecimiento planetario de este siglo no fue la pareja de Zapatero-Obama, como dijo Leyre Pajín. El acontecimiento planetario es Pedro.

"Menos mal que estábamos los socialistas"

El mundo entero mira a la Moncloa en busca de inspiración, de luz, de guía. Y España tiene que estar eternamente agradecida por haber tenido a Pedro en la Moncloa cuando el coronavirus se apoderó del planeta.

El presidente reincide en negarle a sus precedesores, que tuvieron que afrontar crisis tan graves como ésta de ahora, lo que siempre está reclamando para sí, que se tenga en cuenta la situación mundial en la que le ha tocado gobernar. Menos mal que estábamos los socialistas. Siempre se olvida Sánchez de por qué su partido perdió las elecciones en 2011, al cabo de tres años de crisis financiera, y por qué los votantes le dieron mayoría absoluta al PP dirigido, por cierto, por un gallego.