OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Pedro quiere ser Hillary y Biden a la vez"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre el estribillo presidencial que entona Pedro Sánchez advirtiendo de que España está en peligro por la alianza de "la extrema derecha y la derecha extrema" y la nueva estrategia electoral de acusar de "trumpista" al PP de Feijóo.

Carlos Alsina

Madrid | 01.06.2023 08:40

Les conté el otro día que este grupo, Atresmedia, ha invitado a Pedro Sánchez y Núñez Feijóo a debatir mano a mano el 19 de julio. Con todo el respeto a la dirección de mi grupo, urge cambiar de planes. El debate que España está esperando no es el de Sánchez y Feijóo. Es el de Sánchez con Donald Trump.

Sánchez, el perdedor enfurecido, el agorero, el apocalíptico

Cúrsese la invitación oportuna para que se persone el ex presidente de los Estados Unidos, derrotado en su país y recientemente condenado, para medirse aquí con Sánchez como lo que Trump realmente es: el tipo que de verdad dirige el Partido Popular. Y a sus diputados autonómicos. Y a sus alcaldes. Y, sobre todo, a sus votantes.

Estados Unidos le dio la espalda al del pelo amarillo, pero España… ay, España. España se ha puesto a los pies de Trump intoxicada, manipulada y pastoreada por las terminales mediáticas de la conjura trumpista que aspira a controlar el mundo.

De los creadores de ‘la derecha siempre está anunciando el apocalipsis’ llega ahora ‘la ola ultra se extiende por el mundo’. De los creadores de ‘nosotros hacemos campaña en positivo, sin ruido y sin mentiras’ llega ahora ‘ay, que me quieren detener’.

De los creadores de ‘la derecha siempre está anunciando el apocalipsis’ llega ahora ‘la ola ultra se extiende por el mundo’

El perdedor enfurecido. Quién es ahora el agorero, el apocalíptico. España se destruye. Por el trumpismo. Los hombres del presidente -todo hombres- han llegado a la conclusión de que el único revulsivo electoral en la España de 2023 es invocar a Donald Trump. Que el fantasma de Trump venga en mi auxilio. Vete tú a Puertollano a hablar de Donald Trump. Puertollano. Donde siempre gobernó el PSOE. Diez concejales el PP. Nueve la suma de PSOE e IU. Vete a Puertollano a explicar que hay nueve mil vecinos entregados ¡a Trump!

Uno entiende que el candidato herido y contrariado tiene a derecho a salir por donde le parezca oportuno. Pero dos discursos más como el de ayer, que si los poderes fácticos y la conjura universal y los votantes que no se enteran de nada y en lugar de Pedro Sánchez va a parecer Miguel Bosé.

Sánchez se lanza a salvar el país de la extrema derecha

Le comprende a usted el presidente. No comprende cómo se le ha ocurrido elegir una papeleta que no sea la suya, pero comprende que esto de poner las elecciones un 23 de julio le contraríe. Lo pensó el domingo, con su conciencia. Pero es que lo que se va a votar es tan decisivo que no podía esperar a septiembre. Porque el país está en peligro y si no se lanza él a salvarlo, no se lanza nadie. De la alianza de la extrema derecha y la derecha extrema. Estribillo presidencial repetido ayer como gota malaya. Vicente Vallés repasó anoche las veces que lo dijo.

El país está en peligro y si no se lanza él a salvarlo, no se lanza nadie. De la alianza de la extrema derecha y la derecha extrema

Esto de la derecha extrema no es original. Se lo inventó Pepe Blanco, mentor de los Sánchez, los Antonio Hernando y los Óscar López, en la primera legislatura de Zapatero. Cuando él y Zaplana se zurraban cada lunes en sus ruedas de prensa con el mismo encono y la misma mala baba con que se zurran los adversarios ahora. Ríete tú de la polarización, que tampoco es tan nueva como se cree. Pepe Blanco ya imputaba a Rajoy ser de extrema derecha. En 2011 sacó mayoría absoluta.

No parece una estrategia muy inteligente tomar a los votantes que acaban de emitir su veredicto en las urnas como si fueran inanes marionetas de los malvados medios de comunicación, los ricos y los poderosos. No parece una estrategia muy inteligente calificar de reaccionarios y enemigos del progreso a los diez millones de votantes que han votado este domingo a la derecha.

No vaya a ser que haya cientos de miles que este domingo no votaron y que escuchando esta matraca decidan que ahora sí que votan. Pero oye, galones tienen los hombres del presidente -todos hombres- para aplicar las estrategias que mejor les parezca.

No parece una estrategia muy inteligente calificar de reaccionarios y enemigos del progreso a los diez millones de votantes que han votado a la derecha

Exhuma el presidente la novela de misterio sobre los poderes fácticos que controlan España y persiguen desaforadamente a su desvalido presidente: esto de que veremos a gente en los programas de gran audiencia diciendo mentiras sin que él y su partido puedan dar la réplica.

Exhuma el presidente la novela de misterio sobre los poderes fácticos que controlan España

Con todo el cariño, manda huevos que eso lo diga el presidente que tiene vetadas a todas las cadenas de radio de este país, menos a una, a la hora de dejarse preguntar nada. Seis entrevistas radiofónicas en una legislatura y las seis a la misma emisora. Pobre víctima del silenciamiento de los medios. Pobre candidato desamparado que carece de poder alguno. Después de todo, sólo es el presidente que más decretos ha aprobado en menos tiempo. Ejerciendo el poder por decreto.

En contraste con todo esto que predicó ayer Sánchez ante el público cautivo de sus diputados y senadores, aspirantes todos a que vuelva a meterlos en una lista, esto que le escuché ayer a Juan Lobato en La Brújula.Dirigente del PSOE de Madrid. Sobre lo que han votado el domingo los españoles.

No vaya a parecer que Sánchez cuestiona la legitimidad del PP y Vox

El presidente tuvo ayer una nueva oportunidad de hacer lo que todavía no ha hecho (han pasado ya cuatro días): felicitar al ganador de las elecciones. A él le podrá parecerinjusto el castigo sufrido por quienes han perdido gobiernos autonómicos y municipales, es decir, le podrá parecer que los votantes han votado mal. Pero podría haber dedicado medio minuto a reconocer que quienes van a relevar a los caídos en esos gobiernos lo van a hacer porque así lo han decidido los ciudadanos. Tienen la misma legitimidad para gobernar que la que tenían quienes hasta ahora gobernaban.

No vaya a parecer que al cabo de cinco años con el raca raca de que a él le llamaban presidente ilegítimo pueda malinterpretarse su discurso de ayer como un cuestionamiento de la legitimidad del PP y Vox para gobernar cuando los votantes así lo han decidido. No vaya a parecer que la izquierda considera que los gobiernos autonómicos sólo pueden ser suyos. Lástima que ayer perdiera el presidente la ocasión de empezar por subrayar justamente eso.

Estos nuevos gobiernos que vienen son tan fruto de la voluntad popular como lo ha sido el suyo

El derecho de los votantes a poner y quitar gobiernos. Estos nuevos gobiernos de derechas no han sido fruto de un fenómeno meteorológico adverso, ni de una conjura universal, ni de una ola mundial que castiga injustamente a España. Porque justamente en eso consiste la alternancia democrática. Estos nuevos gobiernos que vienen son tan fruto de la voluntad popular como lo ha sido el suyo.