OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Ley de neutralización de jueces y causas judiciales"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre la futura ley de amnistía que presentará el PSOE en los próximos días, una ley "para que Puigdemont brinde su salvavidas parlamentario" a Pedro Sánchez.

Carlos Alsina

Madrid | 02.11.2023 08:51

La tradición, y el santoral, dice que hoy es Día de Difuntos. Pero la coyuntura política dice que es Día de Resucitados. Al sexto año, resucitó Puigdemont por la gracia de Pedro Sánchez para que Pedro Sánchez sea investido por la gracia de Puigdemont.

No la llame ley de Amnistía, llámenla ley de la Necesidad, del Embudo

Nunca una nueva ley fue tan sencilla de explicar. Los propagandistas de la cosa martillean con la salmodia ésta de lo compleja que resulta, lo tortuosa que ha sido su redacción, los tochos y tochos de documentos legales, sentencias, jurisprudencias y demás ciencias que han sido consideradas, pero al final esta futura ley que han redactado en la Moncloa, en permanente contacto (y plena sintonía) con Waterloo, es bien simple en su planteamiento: en el nombre de España, en el interés de España, por el bienestar de España, procédase a abortar todas las causas judiciales que incomoden al independentismo, empezando por la del Tribunal Supremo, para que Puigdemont brinde su salvavidas parlamentario al presidente que, corto de escaños, no puede revalidar su presidencia sólo con los socios que ya tenía. Madrid, Día de Difuntos de 2023, Felipe Rey.

Una ley para que Puigdemont brinde su salvavidas parlamentario al presidente que, corto de escaños, no puede revalidar su presidencia sólo con los socios que ya tenía

No me la llame el Congreso Ley de Amnistía, llámenmela, atendiendo al presidente agraciado, ley de la Necesidad. O en honor a su promotor y artífice, Ley Puigdemont. O ya, para entendernos del todo, Ley Embudo.

Asistiremos a la victoria, por mayoría absoluta, del president Puigdemont

En las próximas horas van a suceder dos cosas en el Congreso de los Diputados.

· Una: los grupos parlamentarios del PSOE y Sumar, en festiva alianza con los grupos que repudian la Constitución -anteayer mismo lo pusieron por escrito- y que tienen como proyecto único neutralizarla para poder consumar la independencia de Cataluña y el País Vasco, fingirán que presentan una propuesta legal que, en realidad, no han redactado ellos. A Patxi López le llega el pdf de la Moncloa para que proceda.

· Y segunda: la presidenta del Congreso, Francina Armengol, resucitada tras la escabechina electoral de las elecciones autonómicas de mayo, fingirá que ha tenido algún papel en la elección del día en que se celebrará el pleno de la investidura de su líder. A Francina le llega el calendario elegido por la Moncloa para que proceda.

El resto será cumplir con la liturgia parlamentaria y asistir a la victoria, por mayoría absoluta, del presidente en funciones; asistir a la victoria, por mayoría absoluta, del president Puigdemont, molt respetable; y asistir a la victoria, por mayoría absoluta, de Junqueras, de Marta Rovira, de Forcadell, de los Jordis, de Torra, los CDR (apreteu, apreteu), el tsunami democrátic y todos los que, desde 2017, vienen instando al PSOE a admitir que el Estado represor persiguió injusta e ideológicamente a los sacrificados demócratas que le dieron al pueblo catalán la vozl, la palabra, y las urnas.

La mayoría parlamentaria que lideran Sánchez y Puigdemont consumará la derrota del juez Pablo Llarena: seis años peleando para poder juzgar al primer cabecilla del procés pasarán a ser papel mojado

La victoria de unos y la derrota de otros. La mayoría parlamentaria que lideran Sánchez y Puigdemont consumará la derrota del juez Pablo Llarena: seis años peleando para poder juzgar al primer cabecilla del procés pasarán a ser papel mojado por decisión del partido del gobierno y del cabecilla. O eso es lo que ambos dan por hecho que acabará sucediendo. Ley Puigdemont. Ley embudo.

Lo primero es coronar a Pedro por la gracia del Carles

Cuánto tarde en entrar en vigor esa ley, cuánto tarde el de Waterloo en poder pasearse ufano por la plaza de Sant Jaume, cuánto los del tsunami en quedar limpios de polvo y paja es, para la nueva mayoría puig-gresista, secundario. Pantalla a pantalla. Lo primero es coronar a Pedro por la gracia del Carles. Si luego los jueces del Supremo, o de cualquier juzgado, piden criterio al Constitucional antes de aplicar la medida, y la retrasan, siempre podrán ser denigrados por derechistas, reaccionarios, enemigos de la paz y la concordia, y si perseveran, catalanófobos. Quien discrepe de Pedro Sánchez Pérez-Casdemont ya sabe a lo que se expone: ¡revanchistas, vengativos, rencorosos, inmisericordes!

Si luego los jueces del Supremo, piden criterio al Constitucional antes de aplicar la medida, y la retrasan, siempre podrán ser denigrados por derechistas, reaccionario, y si perseveran, catalanófobos

Hacer pasar por propuesta de los grupos el texto parido por la presidencia del gobierno tiene dos efectos muy saludables para éste. El primero es que le ermite alimentar la ficción de que Sánchez llega a la amnistía porque se lo piden 57 diputados. Qué receptivo. No es verdad,llega a la amnistía porque se lo exigen dos que no son diputados: Puigdemont y Junqueras.

Y el segundo es que por ese procedimiento se evita tener que recibir el criterio jurídico del Consejo del Poder Judicial y del Consejo de Estado, dos órganos consultivos que al gobierno le sobran. Quién necesita ya el criterio de nadie si el criterio está decidido. Así que Sánchez y Puigdemont, el nuevo tándem, van por la vía rápida.

La habilidad de Sánchez para llevar al PSOE por donde a él le parezca en cada momento

Sólo cabe constatar la habilidad del presidente para llevar a su partido por donde a él en cada momento le parezca -lo que tú veas, Pedro- y lo mucho que, en este sentido, ha aprendido en cuatro años. Cuesta creerlo, pero en 2019 lo que provocó un terremoto político que hizo descarrilar el noviazgo del gobierno monocolor socialista con los dos partidos indepes que gobernaban a pachas Cataluña fue la revelación de que barajaban elegir un relator para que levantara acta de lo que se fuera negociando. Esto lo recordará Carmen Calvo, protagonista, entonces, de una comparecencia digna de Groucho en la que intentó explicar qué era un relator y qué no era.

La vicepresidenta mantenía en aquel tiempo un grupo de guasap muy animado con Elsa Artadi y Pere Aragonés. La indiscreción sobre el relator desató la tormenta, Esquerra retiró su apoyo a los Presupuestos y Sánchez disolvió las Cortes. Cuatro años después, Junts da por hecho que habrá relator, reconocimiento de Cataluña como nación (para ellos eso significa pueblo catalán soberano), amnistía para Puigdemont y camino abierto a la negociación de un referéndum de independencia.

Todos los demás caen, sólo Pedro permanece. Bueno, y Page. Eternamente a la espera, García Page

Sí que ha cambiado el cuento, sí. Pero sólo en una de las partes, que es el PSOE. Lo que en 2019 abrió una crisis -el relator-, en 2023 es relator, indultos, vaciamiento del código penal, amnistía para Puigdemont, amnistía para los CDR, amnistía para el tsunami democrátic y reapertura del eterno debate sobre cómo se define jurídicamente la comunidad autonóma catalana.

Sánchez ha aprendido que tiene un partido elástico que se adapta como un guante a los designios del secretario general sumándose con disciplina espartana a cada uno de sus volantazos. En mayo esa elasticidad le hizo perder el noventa por ciento del poder territorial que tenía, ay Francina, ay Guillermo, ay Ximo. Hoy la elasticidad le permite salvar la joya de la corona: el gobierno de la nación. Todos los demás caen, sólo Pedro permanece. Bueno, y Page. Eternamente a la espera, García Page.