La primera de la mañana

Marta García Aller: "Ser tan trumpista puede ser un lío"

Marta García Aller reflexiona sobre la lista de enemigos que Trump está ampliando y las imitaciones que están haciendo de él varios políticos españoles.

ondacero.es

Madrid |

Tengo que volver a hablar de Trump. Si el lunes el presidente de Estados Unidos cargaba contra el paracetamol; ayer en la ONU los enemigos eran al alcalde de Londres, molinos de viento y Europa en general. Es difícil seguir la cuenta de todos los enemigos de Trump. Hablamos mucho de Trump, pero es que está por todas partes. Y para entender el mundo de hoy hay que entender a Trump. Para entender la política española, también. Cada vez es más trumpista.

Mira la soltura con la que el Gobierno sigue negando problemas con las pulseras antimaltrato, por más que víctimas y expertos los estén denunciando. Si la realidad te lleva la contraria, niégala. Aunque la más trumpista fue ayer Miriam Nogueras, cuando acusó en el Congreso a los inmigrantes de saturar los servicios públicos (mucho más fácil eso que achacárselos a 30 años de gestión nacionalista o a la corrupción del 3%). La culpa, del que viene de fuera. Eso sí que es Trumpista.

Mientras en la ONU Trump nos decía a los europeos que nos vamos al infierno por la inmigración, Nogueras le daba la razón afirmando que "la supervivencia de nuestra identidad no está garantizada". Por nuestra, claro, entiende catalana.

Y cómo no va a estar Trump por todas partes si Ayuso y Sánchez se empeñan en imitarlo. En las últimas 24 horas, dos tribunales han enviado a juicio a la pareja de la presidenta madrileña y al hermano del presidente. Qué hay más trumpista que declararse perseguido por los jueces, mezclar las instituciones con la familia y creer que todo lo que a uno (o una) le perjudica es una conspiración.

Aunque los alumnos más aventajados son los de Vox, claro. Que ayer se ausentaron del minuto de silencio en el Congreso por las víctimas en Gaza. Claro, que cuidado con ser perrito faldero de Trump porque cambia mucho de opinión. Y ahora que se ha enfadado con Putin, de pronto dice Ucrania puede ganar la guerra. A ver qué dice Abascal, que lo negaba. Ser tan trumpista puede ser un lío.

¿Moraleja?

Trump dinamita el orden global, imitarlo no es cabal.