Hay manos derechas y manos derechas. Maquiavelo era la de los Medici, la de Pizarro, Francisco de Orellana y Kissinger la de Nixon. Napoleón tuvo varias manos derechas, aunque la más famosa era la suya, escondida en la chaqueta. Podría hacerse una historia del poder a partir de las manos derechas. Estratégicas, discretas y eficaces. Qué importante elegirlas bien.
Al presidente Sánchez se le acumulan ya varias manos derechas en desgracia. Una en la cárcel, otras camino de ella. Y tan reveladora de quien ejerce el poder es su mano derecha como la mano derecha de su mano derecha.
Veamos el nivel. Ábalos fue mucho tiempo la mano derecha de Sánchez. Y la de Ábalos era Koldo. La siguiente mano derecha del presidente fue Santos Cerdán. ¿Y la mano derecha de esta mano derecha? ¡Leire Díez! Ella misma lo reconoce en su reunión con el fiscal Stampa, que él grabó porque le parecía todo muy raro. Y tanto.
El fiscal le pregunta en esa reunión a la fontanera si ella era "la mano derecha" del exsecretario de Organización y ella contesta que sí. "Soy la persona que ha puesto el PSOE", dice Leire en los audios que están en el juzgado de Plaza de Castilla.
Cuando saltó el caso fontanera, el PSOE intentó retratarla como una ex militante más que pasaba por ahí. Pero está por aclarar cómo es que ella iba de despacho en despacho, entre intentos de extorsión y tráfico de influencias, que es lo que ahora se investiga, presentándose como la mano derecha de la mano derecha del presidente. Diciendo que tanto el presidente como el ministro de Justicia como el Fiscal General estaban al tanto de sus tejemanejes.
La presunta mano derecha de la mano derecha del presidente, que muy discreta y audaz no parece que fuera, buscaba munición para desacreditar a la Guardia Civil y Anticorrupción para entorpecer investigaciones en curso. Sobre todo las que afectaban a las manos derechas (y a las manos derechas de la mano derecha). Incluida, la mujer del presidente.
¿Moraleja?
Crecen las sospechas sobre las manos derechas

