LA PRIMERA DE LA MAÑANA

Marta García Aller: "Tanto alimentar conspiraciones, los trumpistas no le creen sus contradicciones"

Marta García Aller habla sobre las conspiraciones de Trump con el caso Epstein.

ondacero.es

Madrid |

Trump tiene un grave problema. Y no es la inflación o que los mercados globales puedan colapsar con sus aranceles. Otra vez… Eso es solo otro día más al borde del abismo. Nada nuevo.

Lo que sí que es nuevo es lo que está resquebrajando el apoyo de sus hasta ahora fervientes seguidores. De pronto, creen que les miente. ¡Trump! ¿Mentir? A él, que le han creído cualquier cosa. Que ha construido su carrera política, desde hace una década, azuzando teorías loquísimas sin base ninguna: desde que Obama no había nacido en Estados Unidos a que Biden fue asesinado en 2020 y sustituido por un clon robótico. Sus partidarios han estado dispuestos a creerle cualquier cosa, por infundada que estuviera. Cualquier cosa… menos una.

¿Por qué los partidarios de Trump han empezado a desconfiar de él? ¿No estaban dispuestos a creerle siempre? Pues no. Hay algo que no están dispuestos a creerle: y es que les pida que no se crean una buena teoría de la conspiración: el caso Epstein.

Trump, que lleva años alimentando teorías oscuras que lo presenta como el único salvador capaz de demoler el 'Estado profundo', les dice ahora que no hay evidencia "creíble" que implique a los ricos y poderosos en el caso Epstein y que quienes piensan lo contrario son tontos o ingenuos.

En campaña prometió publicar los archivos del caso Epstein, luego dijo que no había archivos, y ahora que cualquier archivo son engaños. Y ese enfoque del ‘aquí no hay nada que ver' no funciona entre los trumpistas que lo apoyaron precisamente por su discurso de que lo destaparía todo, que nunca iba a rendirse hasta que se revelaran los secretos más profundos y oscuros del gobierno.

Ayer le preguntaron a Trump si su nombre aparecía en los archivos de Epstein, como denunció Elon Musk, y dijo que no. Y que el FBI debería publicar solo "lo que considere creíble", pero lleva tantos años alimentando narrativas inverosímiles, que es cuando promete “lo creíble” cuando los suyos ya no se lo creen.

¿Moraleja?

Tanto alimentar conspiraciones, los trumpistas no le creen sus contradicciones.