LA PRIMERA DE LA MAÑANA

Marta García Aller: "Queda claro lo que está pasando, Estados Unidos ha cambiado de bando"

Marta García Aller reflexiona sobre las prisas que tiene Trump para reconciliarse con Putin y empezar a hacer negocios con él.

Marta García Aller

Madrid |

El viernes Trump amenazó a Zelenski con retirar toda ayuda a Ucrania si no aceptaba firmar la paz con Putin sin garantías de seguridad a cambio. Y en estos tiempos acelerados no hay que esperar mucho al siguiente capítulo. Ya está. Ya lo ha hecho. Trump deja aún más sola a Ucrania y pausa toda ayuda militar a Zelenski. Pausar es el eufemismo de dejar tirado.

Trump habla de pausa, pero aquí la clave es la prisa. Tiene tanta prisa por firmar eso que llama paz, tanta urgencia en que la gente deje de morir en el frente ucraniano, que para demostrarlo está dispuesto a dejarlos indefensos para que los rusos los maten más deprisa. Así entenderán la urgencia de la paz.

Las prisas son la clave para entender qué está pasando aquí. Lo avisan siempre los expertos en seguridad. Cuidado cuando alguien te mete mucha prisa. Vale para evitar ser víctima de fraude por bizum o por tierras raras. El estafador siempre llega con urgencia. Cuidado cuando recibes una llamada del banco o un whatsapp, siempre muy urgente, pidiéndote que envíes dinero a tal número. Urgentísimo. Los estafadores siempre llegan con prisa para que no tengas tiempo de pensar.

Y Trump tiene mucha prisa. No por la paz, sino por reconciliarse con Putin y empezar a hacer negocios con él. Zelenski le estorba. Hay un vídeo de hace dos años del hijo de Trump, Don Jr, explicando la secuencia con Zelenski paso por paso. Suanzes lo recuerda hoy en su crónica desde Washington. La idea siempre fue quitar la ayuda a Ucrania para sentar a Zelenski por las malas. Y los motivos que da la Casa Blanca, que si el ucraniano le faltó el respeto, que si no llevaba traje, no son más que burdos pretextos para presionar a la víctima. No al invasor. Trump dice ahora que “no tolerará durante mucho más tiempo" la postura de Zelenski en las negociaciones con Rusia. Ya no disimula las amenazas. Tiene prisa porque Putin gane de una vez.

¿Moraleja?

Queda claro lo que está pasando, Estados Unidos ha cambiado de bando.