LA PRIMERA DE LA MAÑANA

Marta García Aller: "En Qatar podrían aprender de los métodos para protestar de forma sutil en China"

Marta García Aller reflexiona sobre las protestas en China contra la política de Covid cero y las protestas en Qatar donde, sorteando las prohibiciones del régimen, un hombre irrumpió anoche en mitad de un partido con la bandera del arcoiris, símbolo de los derechos LGTBI.

Marta García Aller

Madrid | 29.11.2022 07:43

Al final la bandera arcoiris ha llegado al césped de Qatar. Pero no ha sido porque se hayan atrevido los jugadores que prometieron llevarla de brazalete, ni porque la FIFA haya rectiificado la prohibición, sanción de tarjeta amarilla incluida, ni el público la puede llevar (a unos aficionados de Gales se les prohibió entrar con un sombrero arcoiris). Al final ha sido porque un hombre irrumpió anoche en el césped de un partido del Mundial agitando en medio de un partido esa bandera símbolo de los derechos LGTBI.

Ya que estaba, el espontáneo aprovechó también para llevar una camiseta en la que se podía leer “Respeto para las mujeres iraníes” y “salvar Ucrania”. La televisión estatal ha intentado esquivar la emisión de la escena, aunque sí se ha colado los primeros segundos.

Donde seguramente no se haya visto es en China, donde las escenas del Mundial se editan en tiempo real con unos segundos de retraso para controlar todo lo que le llega a los espectadores chinos. De hecho, una de las cosas que más están censurando en China del Mundial son las imágenes del público, las escenas de las gradas. Las transmisiones de televisión se editan en directo para evitar escenas de multitudes porque el Gobierno chino no quiere que vean que en Qatar la gente llena estadios sin mascarilla, ahora que hay gente protestando contra Xi por las restricciones de Covid. Parecía que en Qatar ya estaba todo prohibido, pero siempre hay una dictadura dispuesta a prohibir algo más.

En Qatar podrían aprender de los métodos para protestar de forma sutil en China. Allí la censura se vuelve creativa, pero también las protestas de la gente, que está saliendo a la calle en Pekín y Shangai con los folios en blanco. Por lo visto se inspiraron en una broma de la era soviética, el chiste de un disidente que distribuye octavillas en una plaza y cuando la policía le para le muestra a los agentes que están en blanco. Ante la sorpresa de la policía, el disidente responde que no hacen falta palabras para protestar porque “todo el mundo sabe”.

¿Moraleja?

Ya que todo el mundo sabe lo que está mal en Qatar, podrían llenar la grada de folios en blanco para protestar.