Vuelven los años 70. Por los aranceles, el expansionismo militar, las crisis... No en vano a Trump le gusta tanto Nixon. Pero hoy hay otra noticia que lleva este regreso setentero a una nueva dimensión. Se espera que una nave espacial de la era soviética que debía aterrizar en Venus en los 70 vuelva sin control a la Tierra la semana que viene. Esto sí que sería un regreso de los 70 a nuestros días. Literal, como dicen ahora.
¿No nos estábamos preguntando qué tocaba después del apagón? Ni zombis ni extraterrestres. En mayo, asteroide contra la Tierra. Es demasiado pronto para saber dónde podría caer esa masa de media tonelada de metal. Pero los expertos en rastreo de desechos espaciales deberían ir calentando. Cuenta The Guardian que el riesgo es pequeño y lo comparan a la caída de un meteorito cualquiera.
Pero, claro, que esta semana nos digan, precisamente esta semana, que un riesgo es mínimo ya no tranquiliza mucho. Mira el apagón total, que nos decía el Gobierno que no nos podía pasar en ningún caso. Y menudo lunes. Están sucediendo tantas cosas que no podían pasar que ahora lees que un meteorito se acerca a la Tierra y, claro, con todo lo que hemos ido subiendo el umbral de lo inverosímil… vemos la noticia de otra manera.
Por eso es tan importante que cuando un gobierno descarta un riesgo totalmente lo tenga bien medido, porque si no pierde toda su credibilidad. Que es lo que ha vuelto a pasar aquí. Y la credibilidad de un gobierno es importante siempre, pero en caso de catástrofe, mucho más.
Total, que la probabilidad de que esa nave espacial soviética, Kosmos 482, impacte contra alguien o algo es muy pequeña, aunque los científicos dicen que “no se puede descartar”. Si esa media tonelada de chatarra espacial atravesara la atmósfera, impactaría a 242 kilómetros hora. ¿Dónde? Pues con suerte en medio del océano. Pero vete a saber. Que esto es 2025. No descartemos un guion a la altura de los tiempos.
¿Moraleja?
La próxima semana impactará contra la Tierra una nave espacial, vamos a apocalipsis semanal.
