Unas 100.000 personas se manifestaron ayer para mostrar su indignación por la masacre de civiles en Gaza y la falta de sanciones a Israel. Al final La Vuelta a España se vio obligada a cancelar su llegada a Madrid. Los 1.500 agentes previstos para garantizar el desarrollo normal de la etapa fueron claramente insuficientes. Separar el deporte de la indignación popular por Palestina era mucho más complicado que eso. ¿Negligencia o estrategia?
Pedro Sánchez había alentado a los manifestantes la misma mañana del domingo. Esto no quiere decir que a la calle saliera más gente por lo que dijera el presidente del Gobierno en un mitin en Málaga, pero sí quiere decir que Sánchez quiere que lo parezca.
La mayoría de manifestantes, una mayoría pacífica, ya venían movilizados en apoyo a Palestina antes del oportunismo político de un presidente que necesita desesperadamente cambiar de tema en la política nacional.
Es el Gobierno el que cifra en 100.000, con orgullo, los asistentes a las protestas por la llegada de La Vuelta. Y varios miembros del Gobierno celebraron ayer su cancelación. Con 22 policías heridos no parece que el mensaje más apropiado de un delegado del Gobierno, responsable de la seguridad de la Vuelta, sea celebrar que su dispositivo fracasó. El pueblo de Madrid "ha sido ejemplo de dignidad", presumía.
Algo parecido dijo el ministro de Transformación Digital y futuro candidato a la Comunidad de Madrid. Me refiero a Óscar López. Celebró el ministro que la paralización de la vuelta "habla muy bien del pueblo de Madrid". También de su oportunismo.
Madrid fue el domingo el mayor altavoz mundial de la indignación popular por la masacre en Gaza aprovechando el escaparate global que dio el deporte. Pero Madrid fue también escaparate de la falta de previsión, de un despliegue policial insuficiente y de la utilización política de las protestas. Y el Gobierno celebra el boicot. Que es celebrar su incapacidad para garantizar la seguridad de los ciclistas en el final de la Vuelta.
¿Moraleja?
A los manifestantes el Gobierno no los ha movilizado, los ha utilizado.
