No parecía que fuera posible más incertidumbre, pero, en tiempos de Trump, como en el circo, siempre hay un "más difícil todavía". Bastante incerto era ya tener a Trump poniendo y quitando aranceles a su antojo, alargando pausas y esparciendo amenazas al comercio internacional, pero ahora es la pausa la que está en pausa. Han pasado tantas cosas en las últimas horas, que ya no es que los países y las empresas no sepan qué va a pasar mañana, es que no saben ni qué está en vigor ahora mismo ni qué no.
Si el miércoles un tribunal estadounidense declaraba ilegales gran parte de los aranceles, ayer otro tribunal suspendía cautelarmente esa sentencia. La primera fue un alivio para los mercados; la segunda, un alivio para Trump.
Se suspende la sentencia que suspendía los aranceles. Se pausa la pausa de la pausa. ¿Total? Desconcierto en los mercados. Desconcierto total. Así ni países ni empresas pueden negociar acuerdos duraderos que permitan planificar con antelación. Nadie sabe a qué atenerse. "Make caos great again".
A todo esto, Elon Musk se marcha de Washington muy decepcionado. Intentó revolucionar la burocracia gubernamental y en estos cinco meses en la Casa Blanca como Primer Amigo del presidente lo que ha conseguido es hundir la cotización de sus propias empresas.
Cuando Musk subió al escenario con una motosierra, fanfarroneó de lo "fácil" que sería "ahorrar miles de millones de dólares en una hora". También prometió 100 millones a la causa de Trump. Pues ni lo uno ni lo otro.
Sí ha conseguido, sobre todo, más caos. En 130 días deja un cúmulo de empresas públicas a medio desmantelar, sin los ahorros ni la modernización prometidos. Y se ha cargado la mayoría de programas de ayuda humanitaria, y de prevención del Sida, de vacunas, educación...
Musk regresa a su cuartel tecnológico, pero no queda claro cuánto quedará de su influencia. Muchos de los jóvenes ingenieros sin experiencia que contrató para DOGE, algunos con acceso casi ilimitado a los datos más sensibles del gobierno, seguirán en Washington.
¿Moraleja?
Con el lío en Washington preparaos, porque va a llegar más caos.
